Ya tengo lo que quería. ¡ALELUYA! ALELUYA. Aleluya. ¿Aleluya?
No sé, esto acaba de empezar y tal vez me precipite, pero... ¿no es demasiado soso? ¿No existe término medio? ¿Tiene que ser o todo o nada? A lo mejor lo de no hacer nada se sube a la cabeza y te vuelve un borracho desprovisto de más iniciativas que mirar a tu alrededor y decir ¿qué hago? ¿qué hago? ¿qué hago? continuamente, hasta que te das cuenta de que ya no puedes hacer mucho más que volver a la rutina que tanto ansiabas aniquilar.
Si algo se aprende de esto, es una regla que siempre se cumple (aunque siempre sea una palabra demasiado rotunda). El ser humano nunca se conforma con lo que tiene. Es más, el ser humano está condenado a no conformarse JAMÁS con lo que tiene.
No me gusta esta condena.
¿insensatez? Yo creo que fue una decisión acertada... tus recomendaciones nunca son en vano y me encanta los textos que escribes... No a ctualizas mucho, pero por eso son tus actualizaciones las que más interés tienen para mi,
ResponderEliminarBesos, Caminante