miércoles, 25 de diciembre de 2013

La Navidad

La navidad me gusta mucho. En ella ponemos el árbol y el Belén, viene la familia, no hay colegio y también vienen los Reyes.

Este año en noche buena ha venido mi abuela y hemos cenado y jugado a un juego de mesa y en Navidad he ido a casa de mi otra abuela. La nochevieja la hemos celebrado en mi casa con la familia de mi madre y el año nuevo en casa de mi tía.

Estas navidades no he ido a la cabalgata aunque la he visto un poco por la televisión.

Los Reyes Magos me han traído muchas cosas bonitas.

Caminantilla, 10 años

A la redacción de Caminantilla le faltó un poco de lirismo y salero. Pero aquí llega el alma de la fiesta a desearos...

¡Feliz Navidad!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Peter Pan; de James Matthew Barrie

"Pues bien, Peter Pan salió por la ventana, que no tenía barrotes. Sentado en la cornisa, podía ver a lo lejos unos árboles, que sin duda eran los Jardines Kensington; y cuando los vio se olvidó por completo de que en ese momento era un niño en camisón, y salió volando directamente por encima de las casas a los Jardines. Es maravilloso que pudiese volar sin alas, pero en su lugar sintió un tremendo hormigueo y... quizá todos podríamos volar si estuviésemos convencidos de nuestra capacidad de hacerlo como lo estaba el intrépido Peter Pan aquella tarde."
Peter Pan en los jardines de Kensington


"Los piratas desaparecieron entre los árboles, y al cabo de un momento su capitán y Smee se encontraron solos. Garfio lanzó un profundo suspiro; y no sé por qué fue, quizá por la belleza serena de la noche, pero lo cierto es que le entraron ganas de confiar a su fiel contramaestre la historia de su vida. Habló mucho tiempo y de todo corazón, pero Smee, que era más bien estúpido, no entendía de qué se trataba.
Hasta que oyó la palabra Peter.
-Y sobre todo-dijo Garfio apasionadamente-quiero a su capitán Peter Pan. Fue él quien me cortó el brazo."
Peter Pan y Wendy
SINOPSIS
El germen de esta fantasía inolvidable se gestó en los paseos que Barrie daba por los jardines de Kensington junto con los hijos pequeños de un matrimonio amigo, a los que contaba historias de hadas. Peter Pan en los jardines de Kensington (1906) es el título del relato donde aparece por primera vez Peter Pan, y en él se nos revelan las costumbres de las hadas del jardín de Kensington y la historia de un bebé que dejó de ser un niño como los demás para jamás crecer y quedarse a vivir en el parque. 
 Peter Pan y Wendy (1911), como todo el mundo sabe, es la historia de tres niños ingleses que una noche, tras recibir la visita de un extraño ser que tiene poderes mágicos y se llama Peter Pan, salen volando con él hasta llegar al sorprendente país de donde procede: la isla de Nunca Jamás. Allí, acompañados por el hada Campanilla, vivirán divertidas y peligrosas aventuras entre indios, fieras y una banda de piratas capitaneada por un archivillano llamado capitán Garfio. La presente edición reúne el relato Peter Pan en los jardines de Kensington (con ilustraciones a color y blanco y negro, de Arthur Rackham) y la historia completa Peter Pan y Wendy (con ilustraciones a color de Mabel L. Attwell y Flora White, y dibujos de F.D. Bedford). Con ella, Valdemar quiere hacer su particular contribución a inmortalizar el mito del niño que no quiso crecer.
Hoy he soñado que volaba. Iba de una habitación a otra de mi casa haciendo equilibrios sobre el aire, cayendo a veces unos centímetros hacia el suelo, recuperando a continuación altura como un pájaro inexperto. Al final, cuando me veía segura, decidía salir a la calle a volar más alto. Abría la puerta de entrada y a punto estaba de subir al cielo, cuando aparecían mis padres y me decían que estaba loca, que dejara de jugar y de hacer el tonto y que volviera a casa. 

Yo era Peter Pan (aunque él escapó por la ventana) y mis padres el Capitán Garfio. Yo el niño, y ellos el adulto que se esfuerza por enterrar su inocencia para siempre. Así que, qué mejor momento para hablaros de él, del niño que no quería crecer. 

Con Alicia (la del país de las maravillas) no intimé demasiado en su momento, pero con Peter (el del país de Nunca Jamás) ha sido muy distinto. He disfrutado mucho de la prosa y la ambientación de cuento de hadas a la que nos traslada J.M. Barrie; mucho de su visión del mundo desde un punto de vista tan infantil, tierno y mágico. Entre eso y la edición ilustrada de Valdemar, me he vuelto a sentir una niña pequeña leyendo un cuento. 

La primera parte de esta edición, Peter Pan en los jardines de Kensington, nos habla un poco de los jardines y un poco de los orígenes del personaje. 
En este pequeño relato, dividido en capítulos cortos, Peter Pan es sólo un bebé. Acaba de nacer, y por lo tanto no es aún humano del todo, sino que tiene un poco de pájaro (porque los bebés nacen de huevos y los pájaros se los llevan a sus mamás). Así que un día, mientras su madre duerme, sale volando por la ventana y llega a los jardines de Kensington. Allí se quedará a vivir una buena temporada, pensando que su mamá tendrá abierta siempre la ventana para él. 
En cuanto a los jardines, los conocemos al principio: la voz de un adulto que le habla a un niño nos lleva de paseo por ellos y nos va descubriendo sus recovecos y anécdotas. Por las mañanas los pequeños juegan entre sus árboles y sus caminos, vigilados atentamente por sus niñeras o madres. Y por las noches… por las noches salen las hadas y los árboles caminan

Pero la mayor proporción del libro está ocupada por la historia de Peter Pan y Wendy, que es la que todos conocemos por sus adaptaciones al cine. Mi idea al empezar esta lectura era comprobar si había algo nuevo que descubrir más allá de la historia para niños que vi hace tanto tiempo en las películas: algún mensaje entre las letras de la historia original, cambios en la trama… 
Los recuerdos de la película de Disney están algo borrosos en mi memoria, pero he tenido la sensación de que muchísimas cosas eran calcadas. Aunque la trama no me ha sorprendido en exceso, sí que lo ha hecho la narración, en la que abundan pequeños detalles que te hacen penetrar un poco más allá y encontrar nuevos significados y mensajes. Y es que, como ya he comentado, la prosa de Barrie está llena de dulzura e inocencia, casi como si nos hablara un niño pero con la poesía y el ingenio de un adulto.
Cuando llegamos a Nunca Jamás nos encontramos a todos en plena faena:
"Esa noche, las fuerzas principales de la isla estaban ocupadas de la siguiente manera: los niños perdidos estaban buscando a Peter, los piratas estaban buscando a los niños perdidos, los pieles rojas estaban buscando a los piratas y los animales salvajes estaban buscando a los pieles rojas. Iban dando vueltas y más vueltas por la isla, pero no se encontraban porque todos iban al mismo paso." 
Peter Pan es un ente libre, y ya no sólo porque puede volar. Es verlo moverse y uno se lo imagina capaz de todo. Siempre, siempre está alegre. Su despreocupación llega a tal punto que, al principio, Wendy le tiene que repetir que es Wendy para que se acuerde de que la ha conocido; además, enseguida olvida todo agravio que se comete contra él. Tampoco quiere ir a la escuela, y luego a la oficina; no quiere hacerse un hombre, ¡sería un espanto si al despertarse un día se descubriese con barba! Prefiere vivir con las hadas en las copas de los árboles. Admitámoslo: Peter Pan sabe cómo vivir bien.
Y Garfio. Él también tiene su atractivo como personaje; su pequeño corazoncito. Sumamente preocupado por ser educado, asesina sin embargo a golpe de garfio a todo el que le lleva la contraria. Cuenta con varias situaciones sutilmente cómicas que suele compartir con Peter, y ambos protagonizan uno de los mejores momentos: la lucha "final". Una lucha por la que todos pasamos: la del niño que fuimos con el adulto que se va imponiendo en nosotros.
"-Pan, ¿quién y qué eres? -gritó con voz ronca.  -Soy la juventud, soy la alegría -respondió Peter al azar-. Soy un pajarillo que se ha caído del nido." 
El desenlace creo que sí que no estaba en la película. De no encontrarme en público se me hubiera escapado alguna lágrima, una pequeña. Y mirad que no es tan trágico, pero hay modos de contar las cosas que llegan al fondo del alma. 

Es una novela llena de citas para enmarcar. No olvidaré al Londres mágico de Barrie, a los bebés-pájaro que hablan en el idioma de las hadas, a las mamás que son las únicas que les entienden, al Peter Pan alegre y siempre niño, a la celosa de Campanilla, al Garfio acomplejado, a mamá Wendy, a los dedales que son besos y los besos que son dedales... ni la idea de que todos somos capaces de"volar" si de verdad creemos que podemos hacerlo.


domingo, 10 de noviembre de 2013

La mujer que desató el mayor escándalo sexual de todos los tiempos; de Eli Yaakunah

"[...] el Amor, el mayúsculo y verdadero, puede más que toda amenaza y tortura. Pues el Amor abre los corazones y suelta las lenguas, y eso es más difícil que mover montañas."
SINOPSIS
El amor es transformación. Ishtar encuentra a un hombre que convierte el plomo en oro, pero él desaparece. Ella lo busca violando todas las reglas, hasta que descubre que todo depende de su respuesta a un terrible encargo. El amor, la paz mundial y su propia conciencia están en juego.
¿Qué hacer cuando el amor choca con la verdad? ¿Cómo será el más sexy de los mundos? ¿Cuál es el futuro del periodismo? "La mujer que desató el mayor escándalo sexual de todos los tiempos" es una distopía que asegura altas dosis de erotismo, pasión, suspense y misterio. La novela contiene descripciones de escenas de sexo explícito, y está recomendada para mayores de 16 años.

Es ésta una novela a la que me enfrenté con cierta ilusión, pues después de que su autora me la presentara y de leer la sinopsis en Amazon me pareció sumamente original, y cuando hojeé sus primeras páginas me vi cautivada por una prosa distinta a la habitual. Y eso sí que me pierde.

Nos encontramos ante una lectura extraña, desde el título hasta la última letra del último capítulo. Así que en ese sentido estuve acertada, porque me encanta todo lo que se sale de lo habitual. Pero, ¿es una novela erótica? Yo huyo de las novelas eróticas, y sin embargo me atreví con esta, porque pensé que no lo sería, y sigo pensándolo. Sin embargo... puede que sea lo más erótico que haya leído. Está llena de sexo y también llena de amor (irradia sexo y amor por todos los poros), pero todo ello tratado de una forma distinta: sensual, metafórica, delicada, onírica. Es difícil describirlo, así que os invito a leer la muestra del primer capítulo de Amazon, en el cual descubriréis a qué me refiero. Pese a la intensa "radiación sexual" que desprende, el hilo argumental de la historia esconde algo que va más allá. Sumerge al lector en un universo distinto, indeterminado, futurista, también un poco onírico. 

La protagonista, Isthar, "diosa del amor y ahora también de la guerra", conduce un motohuevo que aparca en una huevera antes de entrar todos los días a su lugar de trabajo (un edificio con forma de pirámide negra), al que accede atravesando una puerta que escanea y piropea sus ojos antes de abrirse. Su ocupación consiste en escribir noticias para el departamento de Crónica Escrita de la Agencia. Algo parecido al periodismo si exceptuamos que se trata de noticias falsas que ella misma ha inventado y que, para más inri, se encuadran dentro de la sección de "Trasfondo sexual" (claro, por algo es la diosa del amor). Por supuesto, con la excusa de "la ley de protección de datos y las normas de confidencialidad de las fuentes" no aparecen nombres ni lugares reales en dichas noticias. Así, nadie podrá decir que son mentira.

Luego, de buenas a primeras, Isthar es ascendida en su trabajo al departamento de guionistas, pierde de vista a su compañero y amado Utu y, para colmo, al volver a su casa se encuentra con que una ladrona le ha robado la memoria. A quién se le ocurre guardar su memoria en un módulo... Aunque, bien pensado, y como dijo Einstein, "no guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo". Y un módulo bien puede servir de bolsillo. (Aunque hay otras cosas que sirven de bolsillo y que prefiero no mencionar, mejor leedlo vosotros mismos.)

Si soy sincera, hubo un momento en que temí estar leyendo novela erótica. Ahora que lo pienso, puede que de hecho estuviera leyendo novela erótica. Solo que, como ya he dicho, hay algo más que hace que no pueda ser calificada exclusivamente como tal. Ya os he contado la parte distópica, pero hay también otra: un olor a crítica se respira durante la mayor parte de la lectura. Y es que estamos viendo cómo, después de dedicarse a escribir noticias falsas (mentiras), Isthar pasa a guionizar acontecimientos que serán posteriormente representadas por actores y retransmitidas como si fuesen parte de la realidad (mentiras a lo grande). (En relación a esto, a veces no sabía si me encontraba ante una especie de alegoría en la que los trabajadores de la pirámide negra eran en realidad dioses que manejaban a su antojo la vida de los simples mortales.) Llega un momento en que la duda empieza a gestarse en la conciencia de nuestra amorosa protagonista, y esa duda se convierte el motor de sus aventuras y desventuras.  

Aparecen otros personajes en esta novela que se van cruzando con Isthar, personajes tan peculiares como lo son el resto de elementos de la historia. No me voy a detener en ellos, pero sí tengo que decir que se me hacían distantes de un modo extraño, tal vez por ese aire de dioses que algunos tenían, o porque la historia era tan sumamente insólita que todo me parecía irreal y no podía conectar emocionalmente con ellos. 

Sí que he disfrutado de momentos muy concretos con algunos personajes que me han transmitido mucha ternura, como Harlequín, que además ha conseguido despertar mi curiosidad por las películas de Charles Chaplin (las cuales adquieren un protagonismo destacado). Además, aunque algunas cosas de Isthar no terminaban de gustarme, sus citas acerca del Amor (con mayúsculas) me parecían preciosas.

Como decía, me he enamorado de la forma de narrar de Eli Yaakunah, que ha sido para mí el punto fuerte. Empleando un vocabulario nada complicado, consigue combinarlo de manera que parece incluso levemente poético. Crea frases de gran sensibilidad; otras llenas de sensual ingenio. Se nota que en el aspecto formal está muy bien trabajada, pues además, teniendo en cuenta su extensión, apenas he encontrado faltas. 

Sin embargo tuve la sensación de que, más allá de todo ese mundo nuevo que iba descubriendo de la mano de una narración cautivadora, no le sacaba mucho jugo a la historia, pues parecía que avanzaba a un ritmo demasiado lento. Me he quedado con la sensación de que todo en general podría haber dado más de sí

El final me gustó. Teniendo en cuenta cómo iban desarrollándose los acontecimientos, la resolución no me dejó tan indiferente como pensaba. Hay un pequeño giro del que no quiero dar muchos detalles pero que tiene que ver con nombres e identidades que se desvelan

Se trata, en fin, de una novela singular, llena de matices, anécdotas y rarezas, escrita de una forma muy disfrutable, y que a mí me ha dejado con un sabor agridulce.

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*Pinchar aquí para acceder a La mujer que desató el mayor escándalo sexual de todos los tiempos en Amazon.
**Pinchar aquí para acceder al blog de la autora.

sábado, 5 de octubre de 2013

El istmo del reloj de arena; de Pablo de Aguilar González

—Sinforoso, señorita. Yo soy el limpiador de esta oficina, vengo aquí cuando ya no hay nadie. Aunque siempre hay alguien… siempre quedan restos, no sé si me entiende, sí... ¿No? Somos como las rocas que erosiona el viento, o el mar. Sabe lo que les pasa a las piedras que erosiona el viento, o el mar, sí... ¿No? Las rocas siempre siguen ahí, pero van dejando partes de ellas en forma de arenilla en el viento, o en el mar… Todos somos rocas que erosiona el viento, o el mar… Entiende lo que quiero decir, sí... ¿No?
SINOPSIS
Efrén es informático en una multinacional. Su jefe y mejor amigo, Cristo, lo recomienda para un ascenso como jefe del departamento informático de la delegación de Albacete y revisar un software en pruebas que incentivará la productividad del personal. Aunque no le apetece dejar Madrid, acepta el puesto porque piensa que a Yolanda, la mujer de sus sueños y novia de Cristo, le gustan los triunfadores. En su nuevo destino, comparte trabajo con Bárbara, una morena arisca, y Sinforoso un limpiador singular. Poco después de llegar, empiezan a producirse unas extrañas muertes en las que Efrén se ve implicado sin ni siquiera saberlo.
Algo tendrá Pablo de Aguilar, escritor que se está haciendo tan asiduo de este blog que está a punto de desbancar al mismísimo George RR Martin. Esta vez se trata de una de las novelas que tenía guardadas en el cajón o, modernamente hablando, en la carpeta de archivos. Y es que finalmente, tras un tiempo sin encontrar forma de darle salida en papel, se decide a ponerla a disposición del público en la red (qué suerte tiene el público). Y me muerdo la lengua, me muerdo el dedo, pero éste se escapa y teclea: "espero que esto sirva para que algún editor/a se dé cuenta de que hay por ahí un escritor de calidad que merece unas hectáreas más de terreno blanco para seguir cultivando sus letras".

Después de Intersecciones y Los pelícanos ven el norte (ambas publicadas en papel y la segunda también en ebook), tenía muchas ganas de poder hablaros de una nueva novela de este escritor. La primera me maravilló y la segunda simplemente me gustó, pero quedamos en que ambas tenían algo en común que me dejó enganchada a su obra, alerta como una pantera a la caza de una nueva presa… digo prosa. Ese algo eran su estilo fresco y peculiar y unos personajes difíciles de olvidar, que perduraban en la memoria más allá de la propia historia. 

El istmo del reloj de arena es, a parte de un título muy sugerente, una puerta que se abre a una historia a la que merece la pena dar la oportunidad de desenvolverse ante nuestros ojos. Esto es importante: darle la oportunidad. Porque aunque en su primer tramo se puede hacer lenta o cueste ponerse en situación, os digo que, una vez instalado el escenario y caracterizados los actores, la función es algo digno de presenciar. 

Está narrada a tres voces, cada una con su personalidad bien definida: tanto que, sin necesidad de más indicaciones que un espacio en blanco, el lector es capaz de saber cuándo se produce el cambio de voz y quién toma el relevo. Esto también hace, sin embargo, que la lectura sea algo dificultosa en los inicios, en lo que se tarda en conocer los nombres y las identidades de cada personaje. 

Aunque cualquiera de las tres voces podría considerarse protagonista, el que más peso adquiere dentro de la trama es Efrén, pues en torno a él gira todo. Efrén es, en lo profesional, un informático. Trabaja en una gran compañía y debe su puesto a su mejor amigo de la infancia, Cristo, que siempre fue un tiburón. Efrén también quiere ser un tiburón, pero sólo llega a sardina. Yolanda, psicóloga y vieja amiga de ambos, completa un triángulo amoroso nada equilibrado. 
Entonces, los peces gordos de la compañía ascienden a Efrén, pero ha de mudarse de su oficina en Madrid a una en Albacete. Se convierte en todo un jefe de informática; seguro que es un pez algo más gordo que una sardina. Pero, ¿es él, en realidad, de esa clase de personas? ¿Está hecho para mirar por encima del hombro y trabajar sólo por y para la empresa? Empieza así “la historia de una sardina que fue arrastrada al istmo por querer ser tiburón”. 

En la nueva oficina no le reciben muy bien. Bárbara, otra de las voces de la novela, trabaja allí. Bárbara en realidad no nos cuenta la historia a nosotros, sino que se la cuenta a Efrén. Le explica qué vio en él, le cuenta cómo sintió ella todo lo que vivieron juntos. Hay que imaginarse a Bárbara entre cañas y cigarros; por fuera, sus rizos morenos casi ocultos tras el humo del tabaco (el tabaco y Bárbara son como uña y carne); por dentro, un alma acorazada a punto de verse expuesta. 

Pero mi favorito, al que más voy a echar de menos, es Sinforoso. Difícil pasarlo por alto, y no sólo por el nombre. Su voz es sin duda la más original de las tres, con unas muletillas que no sabría decir si cansan o hacen que el personaje parezca aún más entrañable (no podía faltar la palabra en esta reseña). No voy a contaros quién es Sinforoso; tan sólo, advertiros que es un viejo que habla maravillas al mismo tiempo hilarantes y sabias. Y que explica su punto de vista mientras se dedica a una tarea particular qué será desde el principio fuente de interrogantes para el lector.

Y hay algo más. Algo que puede llamarse personaje porque, como ellos, también es entrañable. Se trata de el Lenguaje. ¿Qué pensáis que podrá ser? Aparece muy prontito, pero no fue hasta más tarde cuando terminé por comprender su verdadera naturaleza y me descubrí usándolo. Un elemento que, en mi opinión, aporta un punto bonito y curioso a la historia en su conjunto.

Una serie de sospechosas muertes que empiezan a ocurrir en la empresa constituyen el nudo que lo une todo. Pero es mejor no saber mucho e ir dejándose envolver por la historia; creo que se disfruta más. 

Ortográfica y gramaticalmente roza la perfección; siempre se cuela algún pequeño fallo, pero en su mayoría son de poca importancia y pasan desapercibidos: el trabajo de revisión es sobresaliente. Por lo demás, Pablo vuelve a deleitar con su particular prosa, que sirve para descansar de las narraciones habituales, cambiando el cristal a través del cual el lector se asoma a la historia y dotando al conjunto de un carácter original y de personajes bien definidos, que poco a poco van saliéndose de las páginas… 

Aunque sus primeras líneas captaron mi atención por lo que transmitían, no es una novela que atrape desde el principio, o cuyo ritmo sea trepidante: cuesta hacerse a ella y puede frustrar. (Todo esto, hablando desde mi experiencia, claro.) Después llega un momento en que te das cuenta de que empieza a funcionar, de que quieres saber más, de que te importa lo que les pase a Efrén, Bárbara o Sinforoso, o Cristo, o Yolanda, o Mariola, o Rosa, o su perro, o el padre de Efrén que es quien lo ancla aún a sus raíces rurales. Para mí ha consistido en una primera parte más lenta, que sin embargo creo necesaria (y al releerla cobra mucho más sentido), y luego una lectura frenética hasta el final

Y claro, cómo no, la recomiendo. Recomiendo cualquier novela de este autor; recomiendo sus personajes, siempre tan imperfectos como humanos. Porque está claro: en cuanto a personajes inolvidables, Pablo es una apuesta segura.

3,75
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*Pinchar aquí para acceder a El istmo del reloj de arena en Amazon.
**Pinchar aquí para acceder al blog del autor.

viernes, 30 de agosto de 2013

Contra el viento del norte; de Daniel Glattauer

"No vivimos en ninguna parte. No tenemos edad. No tenemos rostro. No hacemos distinción entre el día y la noche. No vivimos en ninguna época. Lo único que tenemos son nuestras dos pantallas, cada cual de manera estricta y secreta por su cuenta, y compartimos una afición: nos interesamos por una persona absolutamente desconocida. ¡Bravo!"

SINOPSIS
En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo. Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. ¿Sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»?

Este libro lo gané junto con otro en un concurso que organizaron Sileny y Laura en sus respectivos blogs. Tras una serie de contratiempos y el esfuerzo de ambas por ponerles remedio (mil gracias otra vez), finalmente la novela llegó a mis manos. Pues bien, creo que fue al cabo de dos días desde su afortunado aterrizaje en el hogar que ya la tenía leída. No solo echó a patadas a todos los libros que esperaban su turno a la cola desde hacía incontables meses (y años), sino que se me coló por los ojos con tal ímpetu que en poco menos de dos tardes ya la había devorado. Y puede que a muchos os parezca normal, pero yo no hago esas cosas... al menos, no desde hace tiempo. Así pues, hay algo indiscutible: me ha enganchado, y lo ha hecho como hacía mucho que no lo hacía ninguna novela. La abrí para ojearla y sin darme cuenta me leí varias páginas (y hubiera seguido de no ser porque no era hora de leer). Esa tarde me dije: ¿y por qué no dejarme llevar por una vez? Y, saltándome todos los protocolos, empecé a leerla.

El carácter epistolar modernizado, a base de emails intercambiados entre los protagonistas, le otorga desde el inicio un buen ritmo. Es como un diálogo continuo en el que Leo y Emmi van conocíéndose el uno al otro al mismo tiempo que el lector lo hace con ambos: ni el lector ni Emmi saben nada de Leo; ni Leo ni el lector conocen a Emmi. Ambos se nos irán revelando en tanto en cuanto van descubriéndose entre sí a través de su intercambio de preguntas y respuestas, juegos, confesiones y afirmaciones inciertas.

Uno de los aspectos que ha contribuido a que me enganchara tanto ha sido mi identificación con los personajes. Su humor, su sarcasmo al escribir, se me antojaba muy parecido o al menos afín al mío. Ojalá tuviera la oportunidad de ser una Emmi y chocarme virtualmente con un Leo... Y es que todo comienza con una equivocación: Emmi, queriéndose dar de baja de una revista, envía un email a la susodicha, pero por una confusión de teclas termina escribiendo la dirección de un desconocido que resulta ser Leo Leike. Uno pensaría que es demasiado forzado que eso dé lugar a cualquier cosa que se parezca a un romance; pero ocurre como ocurren las historias reales, casi sin querer, una cosa llevando a la otra, un mensaje al siguiente, y la curiosidad de por medio... El tiempo pasa; entre algunos emails transcurren segundos; entre otros semanas. Nuestros protagonistas tienen una vida más allá de la virtual que para nosotros es secreta hasta que ellos sienten la suficiente confianza como para revelársela (revelárnosla) el uno al otro. 

La novela está estructurada en varios capítulos numerados, cada uno formado por un grupo de emails, y cada uno de los emails aparece encabezado por el momento en el que es enviado respecto al anterior (58 segundos después, 1 día después...) y por el asunto del mensaje (unas veces significativo, otras ingenioso, otras inexistente). Es algo que podría parecer pesado, sobre todo al principio, cuando los emails son breves y la mayor parte de la página está ocupada por dichas indicaciones y por espacios en blanco. Sin embargo uno se acostumbra fácilmente. Además, esa abundancia de espacios en blanco, y la curiosidad por ver qué le responde el uno al otro, es otro de los aspectos que hace que las páginas pasen volando entre email y email.

Sí que es necesario que mencione alguna pega pese a todo. Aunque es cierto que mi ritmo de lectura no se ha visto afectado, sí que he notado un progresivo decaimiento en la novela a medida que se acercaba el final. Empezaba a parecerme demasiado repetitiva, y me atrevería a decir que me hubiera cansado de haber durado más de lo debido. Por otra parte el final no me ha terminado de convencer. De un final espero que me sorprenda o que me dé algo en que pensar o algo que sentir y, sin embargo, parece que éste obliga a conformarse con un desenlace abierto y poco sorprendente o, de lo contrario, a leer la continuación de las vidas de Leo y Emmi en Cada siete olas (cosa que por el momento dudo que haga a corto plazo por miedo a esa sensación de "más de lo mismo"). Dejaré descansar a estos personajes y, tal vez, en un futuro quiera volver a ellos.

En definitiva, se trata de diálogos ingeniosos entre dos personas que sólo se conocen por sus letras y que temen tanto como desean conocerse más allá. Contra el viento del norte es una novela ligera y adictiva, altamente recomendable si echas de menos la sensación de estar pegado a las páginas de un libro.

domingo, 18 de agosto de 2013

El hotel

Ernest Descals - Pintor

Se entregó en bañador. Fue por pudor: no le gustaba enseñar la parte de abajo. 

Lo recibió sin reservas, envolviéndolo en un abrazo suave. 

Se sintió arrastrado hacia ella por un embrujo ajeno e inexplicable, se arrodilló y la dejó hacer unos minutos.
 
Ella lo acariciaba y él se mecía adelante y atrás, adelante y atrás. 

Finalmente perdió el equilibrio. Una embestida firme y cariñosa, casi como sin querer, lo dejó tumbado de espaldas. Sus manos, en un principio erráticas y desconocedoras de su labor, se acoplaron ahora a las curvas de ella. 

Las acometidas empezaron a volverse atrevidas, a penetrar sin vergüenza entre sus piernas, y él se balanceaba adelante y atrás, adelante y atrás, ahogando gemidos de disfrute en suspiros profundos y mudos. 

–¡Fede, salte ya, que nos volvemos al hotel! 

Pero él estaba en la gloria allí, la mar acunándolo entre sus olas, el barro escurriéndose entre sus dedos y esparciéndose en una ingravidez acuática...

jueves, 15 de agosto de 2013

Magia para lectores; de Kelly Link

"El padre de Jeremy es Gordon Strangle Mars. Escribe novelas sobre arañas gigantes, sanguijuelas gigantes, polillas gigantes y una vez, vale la pena recordarlo, escribió una sobre un rosal carnívoro que vive en una mansión del norte del estado de Nueva York y se enamora de una adolescente valerosa que tiene un soplo en el corazón. Arañas del tamaño de un san Bernardo persiguen los coches de los personajes por oscuras carreteras llenas de baches. Ellos se defienden de las arañas con raquetas de bádminton, cortacéspedes y fuegos artificiales. Todas las novelas de arañas son superventas."
SINOPSIS
Abre este libro y descubre cómo el mundo real se transforma en tus manos: bailarinas de claqué que roban bancos, fantasmas que viven en violonchelos o niños que se convierten en gatos y gatos que se convierten en monedas de oro. Disfruta con una mezcla perfecta de ciencia ficción y fantasía que revela la magia de nuestras vidas en un paisaje literario único.
En estas páginas encontrarás un bolso con un pueblo dentro, sofás probablemente carnívoros, un gorro que muerde..., todo ello contado con un talento deslumbrante, que convierte a Kelly Link en una cuentista carismática admirada por los lectores más exigentes. Y es que en todos estos cuentos ha escondido una verdad: son los cuentos que siempre has querido leer.
La Central es una nueva librería del centro de Madrid que abrió hace relativamente poco y, aunque no venga al caso, he de decir que por dentro es una preciosidad. De mi primera visita (¿o fue la segunda?) me llevé este libro de relatos/novelas cortas que traigo hoy. Escondía al menos dos sorpresas: su asequible precio en relación a su tamaño (lo cual, junto con título y sinopsis, me incitó a llevármelo) y la tortura que me ha supuesto terminarlo.

Ahora, su título se me antoja ladino, fabricado con palabras tentadoras para lectores incautos, prometiendo una aventura exclusivamente fabricada para ellos en la que no cabe más opción que dejarse llevar por una historia prometedora e inspiradora. ¡Título mentiroso! Siempre he creído que me gusta lo surrealista, las narraciones imaginativas e inesperadas, y este libro me ha hecho dudar de mis propios gustos.

Me estoy cebando. No significa que no haya disfrutado nada con él. Lo he hecho en algún pasaje y me he reído por dentro varias veces con las ocurrencias de la autora de tan disparatadas que son. Pero, sintiéndolo mucho (es que el libro me caía bien), eso no arregla el hecho de que, para terminarlo, haya tenido que obligarme a leer 50 páginas a diario porque estaba harta de verlo un día sí y otro también en el hueco de los libros "en curso de lectura". Eso no quita que cuando lo terminé sentí un profundo alivio por haber dejado libre ese hueco y poder rellenarlo por fin con una nueva y, a ser posible, estimulante lectura. 

Lo que ha entorpecido tanto mi avance es precisamente esa excesiva imaginación de la autora. La mayor parte del tiempo era incapaz de encarrilarme en la historia, de saber por dónde quería llevarme, y me sentía dando botes dentro de ella hasta que llegaba al final bruscamente y de mala manera. Un final que en la mayoría de los casos era un corte brusco en la historia. Todo esto son sensaciones mías. También cabe la posibilidad de que sea una taruga incapaz de encontrar los profundos mensajes que yacen detrás de ese aparente libre albedrío. Me pasa esto con una gran proporción de libros de relatos que leo. O lo mismo es que Murakami y Kelly Link no son unas buenas elecciones en lo que a este aspecto se refiere.

En fin, ha habido algunos mejores y otros peores, como en todo. Y ahora paso a resumir relato por relato. Tal vez os parezcan unos argumentos de risa. ¡Pues divertíos mientras yo sufro intentando recordarlos y narrarlos de forma inteligible!

(Sois libres de seguir leyendo o saltar hasta las conclusiones, porque va para largo. Aunque puede ser divertido: os durmáis o no, igual os dará la sensación de estar soñando.)

Magia para principiantes es el primer relato, cuyo título da nombre al libro (en realidad el título original es Magic for beginners, lo cual no se respeta en el título del libro pero sí en el del relato). No es que sea para tirar cohetes pero, después de leerlos todos, es de agradecer que al menos se puede seguir el argumento (aunque sea absurdo). Pero bueno, lo que más me divirtió fue precisamente esa absurdez. Está todo lleno de referencias a la novela y la televisión, a las historias en general sea cual sea su medio. El protagonista es Jeremy, un niño cuya actividad favorita es ver una serie de televisión llamada "La biblioteca". Cada vez que la echan, Jeremy se reúne con su familia o con sus amigos para verla. Puede que hayan visto varios capítulos repetidos. Es una serie peculiar porque no la emiten en horario fijo, sino que uno tiene que estar atento para no perdérsela (o mirar foros frikis en internet dedicados a especular al respecto). Además, sus actores no son nunca los mismos, siempre varían en cada capítulo, aunque interpreten al mismo personaje. La historia y los personajes de "La biblioteca" se mezclan con la historia de Jeremy, amigos y familia. En el lado de la literatura da juego el padre de Jeremy, que es escritor... En fin, Magia para principiantes consigue hacer que el lector alucine con la imaginación de la escritora, que se meta en un mundo que es como un sueño y que disfrute de referencias a los libros.

El bolso de las fadas tiene por protagonista a una chica llamada Zofia, cuya abuela posee un bolso enorme dentro del cual se esconde todo un mundo, con peculiares habitantes. Un bolso que da más de un quebradero de cabeza, porque si a alguien le da por meterse en él (lo cual puede llegar a ser bastante tentador), nunca se sabe cuándo regresará y si lo hará, y además el tiempo no habrá pasado igual para él. E imaginad si ese alguien es vuestra pareja... No me ha dejado tanta huella como el anterior (apenas me acordaba de qué iba).
"El bolso de las fadas es enorme y negro y como peludo. Incluso con los ojos cerrados, si lo tocas, parece negro. Tan negro como el negro puede ser; como si al tocarlo tu mano se fuera a quedar atrapada en él, como en alquitrán o en arenas movedizas negras; o como cuando estiras la mano por la noche para encender la luz, pero todo lo que sientes es la oscuridad.
Dentro viven las hadas. Sé cómo suena esto, pero es cierto."

La chica detective es, hablando en plata, un soberano aburrimiento sin sentido. Ni siquiera sé cómo deciros de qué va. Lo leí de carrerilla para acabarlo cuanto antes. Lo admito, puede que así me perdiera algo. En varios párrafos inconexos, este relato nos habla de la chica detective, lo que hace, lo que le gusta, y... etcétera. A veces, ni siquiera nos habla de la chica detective. Original, sin duda (y "original" no tiene por qué ser un piropo).
"Orígenes secretos de la chica detective
Algunas personas dicen que no existe. Alguien insinuó en una ocasión que yo era ella, pero nunca he tenido claro si hablaban en serio. Al menos yo no creo ser la chica detective. Si lo fuera, estoy seguro de que lo sabría."
El gorro del Especialista, otro en el que al menos puede intuirse cierto hilo al que aferrarse con cuidado para no perderse. Dos particulares gemelas en una mansión vigiladas por una particular niñera. Me gustó el ambiente de la historia, aunque por lo demás no se puede esperar obtener gran cosa de su lectura (aparte de imaginación, tened en cuenta que eso está en todos los relatos hasta el punto de empalagar). La casa tiene siete chimeneas que comunican todas las plantas. En un lugar de la casa hay un gorro que muerde. Y Claire, Samantha y su niñera juegan a estar Muertas (que no muertas). Una de las normas del juego es no tener miedo de nada.
"-Cuando estás Muerta -dice- no te acuestas en toda la noche.
-Cuando estás muerta -dice la canguro bruscamente-, siempre hace frío y hay mucha humedad, y tienes que ser muy, muy silenciosa o el Especialista viene a por ti.
-Esta casa está encantada -dice Claire.
-Ya lo sé -dice la canguro-. Yo vivía aquí."
El fantasma de Louise puede que sea mi favorita porque, al menos, me ha transmitido ideas sugerentes. Louise, Louise y Ana, la hija de Louise, son las principales protagonistas. Louise y Louise son muy buenas amigas aunque a veces no se sabe bien si lo que Louise siente por Louise es simple amistad. Pero Louise es muy perfecta, le encanta la música, va a conciertos y se lía con un montón de violonchelistas (los tiene hasta numerados). A su hija Ana solo le gustan las cosas verdes (por ejemplo, todo lo que come tiene que ser verde). La otra Louise un día descubre que hay un fantasma en su casa: a veces es un hombre desnudo tumbado en el techo y otras una cosa pequeña y peluda más parecida a un perro, metida en un cajón. Intenta encontrar un modo de echarlo de casa. Los violonchelistas pueden ser útiles...
"-Eso depende del fantasma. Si le caen bien, a lo mejor se marcha con uno de ellos. Ya sabes, igual se mete en uno de los violonchelos. Por lo visto mejora mucho la música y también es bueno para el fantasma. Es como los peces pequeños que viven de peces más grandes. Las rémoras. Me lo ha contado el número ocho. Dice que los instrumentos encantados no son simples instrumentos, sino que es como si tuvieran alma. El músico deja de tocar el instrumento y toca el fantasma."

Animales de piedra... ay. No tiene mal comienzo: una familia que se muda una casa nueva. En el jardín hay muchos conejos que podrían dar un poco de miedo, sobre todo cuando se quedan todos inmóviles sobre el césped, por la noche. La madre, Catherine, adquiere el hobby de pintar una y otra vez las habitaciones. Los nuevos habitantes de la casa empiezan a darse cuenta de que los objetos se están "embrujando". No sé por qué. Miran una cosa y dicen "está embrujado". Al final se hace un poco repetitivo. Conejos, objetos embrujados, paredes llenas de capas de pintura y una relación matrimonial extraña.
"Fuera, en el jardín, los conejos estaban completamente inmóviles. De vez en cuando daban un salto, media vuelta en el aire, volvían a caer y se quedaban paralizados de nuevo. Catherine estaba frente a la ventana del baño, secándose el pelo con una toalla. Apagó la luz para poder verlos mejor. La luz de la luna resaltaba sus ojos brillantes, el pelaje de color lunar, todas las greñas de pelo con las puntas teñidas de pintura."

Camelia, Azucena, Azucena, Rosa es otro de los que no dejan huella. A ratos epístola y a ratos narración, trata de un fantasma que escribe a su pareja llamándola con mil nombres distintos en cada carta, porque sólo puede recordar los nombres de quienes están muertos. No me ha aportado nada.
"Has decorado tú -¿Felicity, ¿Gay?- mi tumba? ¿Me has olvidado ya? ¿Tienes otro gato, otro amante... o sigues de luto por mí? Dios mío, te deseo tanto, ¿Camelia?, ¿Azucena?, ¿Azucena?, ¿Rosa? Supongo que se trata de lo contrario de la necrofilia: el hombre muerto que quiere follar una última vez con su mujer. Pero no estás aquí y, si lo estuvieras, ¿te acostarías conmigo?"

Viajes con la Reina de las Nieves narra tu viaje con los pies descalzos en busca de Kay. Kay es un chico del que crees estar enamorada, pero él salió a comprar tabaco y no volvió. Toma un aire de cuento de hadas, mezclando referencias a los mismos. Te hace notar lo duros que siempre han sido los cuentos de hadas con los pies de las mujeres. Te descubre que hay príncipes encantados por todas partes, y que una nunca puede estar segura de si besarlos es una buena idea. Hay brujas, princesas y palacios a lo largo de la travesía. No está mal, pero tampoco me ha entusiasmado. Aunque contarlo suena bien, leerlo no fue tan divertido.
"-Dame un beso -dice Bae. El viento te azota con sus palabras. Casi puedes ver sus formas colgando en mitad del aire espeso-. En realidad no soy un reno- dice-. Soy un príncipe encantado.
Tú rehúsas con educación arguyendo que no hace tanto que os conocéis y que, a efectos del viaje, te hace más servicio un reno que un príncipe."

Matrimonio con zapatos reúne varias historias sobre parejas y zapatos. El zapatito de cristal es una vuelta de tuerca del cuento de Cenicienta, no está mal; Miss Kansas el día del Juicio Final habla de un matrimonio que ve en la tele un concurso de belleza y describe todas las (estrambóticas) Misses, no me ha gustado; La esposa del dictador nos presenta a una mujer expuesta (sí, la mujer) en un museo de zapatos que cuenta la curiosa historia de su matrimonio con un dictador, me ha resultado sugerente; y Final Feliz trata acerca de una pareja a la que se le pronostica un futuro perfecto, es muy sencilla pero no está mal.
"Saca el zapatito y se lo pone. Ambos miran el pie, tan bonito con el zapato de cristal, y ella suspira.
-Me queda bien -dice-. ¿Qué hacemos ahora?" 

Piel de gato llama la atención porque recuerda ligeramente a un cuento de los hermanos Grimm. ¡Por una vez algo que parece un cuento de verdad! Lo parece porque ocurren acontecimientos típicos de los cuentos, aunque con la originalidad característica de la autora. Hay una bruja que es asesinada por un brujo. La bruja deja una herencia distinta a cada uno de sus tres hijos y a su favorito, Pequeño, le encomienda la misión de vengarla. Ayudado por una gata que parece ser la reencarnación de su madre y vestido con un disfraz de gato hecho de las pieles de todos los gatos que tenía la bruja, emprenden una pequeña aventura. Un cuento lleno de niños, gatos, brujos y brujas, en el que destaca la peculiar visión de los últimos:
"Como las brujas no pueden tener hijos de la forma normal -su útero está lleno de paja, ladrillos o piedras y, cuando paren, paren gazapos, gatitos, renacuajos, casas, vestidos de seda...- y como, aun así hasta las brujas deben tener herederos y desean ser madres, la bruja había adquirido a sus hijos por otros medios: los había robado o comprado."

Monstruos preciosos tiene unos personajes que viven determinadas experiencias, pero no le he visto ni pies ni cabeza al conjunto. Está narrada en dos partes que se alternan. En una cuenta la excursión de unas amigas que han organizado una "ordalía" a la nueva del grupo. Llegan al Reino de la Tranquilidad, hogar de Dodo, que es la tía de una de ellas, Lee. Con ese nombre, algo peculiar ha de tener (el lugar), y lo tiene, como todo en este libro. Lee es una de las chicas y, como su propio nombre indica, lee. Lee un libro que es la otra parte del relato alternante.
"-¿Qué es eso? -pregunta Bad.
-Un libro -dice Lee. A Lee le gusta llevar un libro siempre encima, por si acaso. Lo vuelve a guardar en el bolso.
-¿De verdad? Creía que era un zepelín.
-Se supone que es una novela rosa. Ya sabes, con hombres lobo y tal.
-¿Y vampiros?
-Vampiros no -dice Lee-. De hecho, los hombres lobo ni siquiera han salido todavía.
-Que tú sepas. ¿Hay sexo?"

Ya está. Felicito y doy las gracias a quien haya llegado hasta aquí...

Por último, más que nada para que no penséis que es un libro que no merece la pena sólo porque yo lo diga, decir que la autora ha ganado varios premios por sus obras. En realidad, después de hacer esta recapitulación me he dado cuenta de que mi relación con Magia para lectores es de amor-odio. Pero, aunque "Aburrido (malo)" suene muy cruel, no puedo darle más que un aprobado justito:

2,5

lunes, 12 de agosto de 2013

El Gran Juego; de Leticia Sánchez Ruiz

"Todos somos muchos, todos dependemos del observador para convertirnos en el observado. No fingimos, simplemente nos transformamos, como si los demás fueran la gota que penetra en nosotros cambiando la sustancia de la que estamos hechos."
SINOPSIS
Misterioso, callado y taciturno, de Jorge Perotti se decía que había heredado una gran fortuna. Sin embargo, ninguno de los parroquianos que lo saludaban todos los días en el bar de la calle La Luna había intimidado demasiado con él. Su única amiga era una niña de diez años, hija de los propietarios del bar, a quien él llamaba tiernamente Cucurucho. Cuando Perotti murió, ya centenario, sus últimas palabras fueron: << El Gran Juego. Sólo quiero volver al Gran Juego>>. Y el Gran Juego es la herencia que dejará a la pequeña Cucurucho: una serie de pistas encadenadas que la niña deberá resolver en compañía de su hermano mayor, Cosme, y que a la postre se convertirá en la gran aventura de su vida. Combinando con sorprendente maestría la delicadeza de la memoria generacional y la emoción de la novela de aventuras, la fantasía y la cotidianidad, Leticia Sánchez destila en El Gran Juego, su segunda novela, un homenaje a esas apasionantes lecturas de todas las épocas y para todas las edades –desde Lewis Carroll a Julio Verne– que en algún momento nos contagiaron el placer de leer.
Unas expectativas algo altas eran las que había volcado en esta novela cuya sinopsis despide un intenso olor a entrañable. Hace mucho, mucho tiempo, que empecé a leer alguna que otra crítica positiva, y se me metió entre ceja y ceja que tenía que hacerme con ella. Al final fue un regalo de cumpleaños que recibí con gran ilusión y, no hace mucho, una lectura que llevé a cabo con paulatino desencanto.

Por alguna razón me había imaginado que la novela se centraría en la parte que más me llamaba la atención: la peculiar relación entre una niña pequeña y un viejo refunfuñón que termina encariñándose con ella. Sin embargo ya en las primeras páginas fallece Perotti, ese personaje que tanto había llamado mi atención en la sinopsis. Entonces, si bien a veces se narran escenas de su pasado, la mayor parte del tiempo la autora se dedica a contarnos el tiempo posterior a esa muerte, su asunción por parte de "Cucurucho" y la vida del día a día de su familia y de los habitantes del barrio, que giran en torno al bar de los padres de la pequeña, mientras ella y su hermano Cosme van entrando secretamente en algo desconocido llamado el "Gran Juego".

Los personajes están bastante bien conseguidos, aunque la trama principal se veía diluida por las irrupciones esporádicas de las vidas de secundarios que no captaban en absoluto mi atención. Leía esas páginas deprisa, deseando volver a saber sobre Cosme y su pequeña hermana, acerca de esas notas secretas que les iban llegando, con crípticas pistas escritas en letras góticas. Sin embargo, poco a poco, hubo algunos personajes, de los que acudían todos los días al bar de la calle La Luna, que empezaron a perfilarse mejor y a tomar partido, de un modo disimulado y misterioso, en ese "Gran Juego" (que algo importante parecía). Por ejemplo la familia Lumpén, cada cual con su particularidad: el hermano mayor como periodista, el pequeño como mejor amigo de Cosme, y la melliza de este como... ¿amor de juventud? Empiezan a establecerse relaciones interesantes, aparece el factor amor, el factor clase social, el factor traición, el factor confianza, el factor duda. Es entonces cuando la novela se vuelve algo más interesante; al menos, agradable de leer

Como escenario destaca el lugar reflejado (con más o menos fidelidad) en la bonita portada del libro: la buhardilla de Perotti. Es un habitáculo en el que seguro a muchos nos gustaría entrar. Allí vivía el viejo, rodeado de una colección variadísima de objetos, una cama y un rincón para cocinar y hacer sus necesidades. Se convierte en el refugio de Cosme y su hermana, en el "cuartel secreto" de sus investigaciones en torno al "Gran Juego" (que es el legado de Perotti a su querida, queridísima Cucurucho), y en él se entretienen mirándolo todo, encontrando cada día algo nuevo (paraguas negros, brújulas, relojes, libros, baúles, gramolas, antiguos instrumentos para medir el clima...). Y descifrando.

La ambientación me ha gustado; es otro de los puntos fuertes. Se siente la ciudad (creo que no se menciona cuál es), que es costera; se siente el invierno cuando llega, con su frío y su nieve; se siente el ruido del bar y el humo del tabaco y el de la cocina; se siente la navidad, cómo la pasan unos y otros...

La narradora es la hija de Cucurucho, por lo que se refiere continuamente a ella como "mamá", a Cosme como su "tío" y a los padres de ambos como el "abuelo" y la "abuela". La prosa es sencilla y su belleza radica más bien en lo que nos cuenta y en la forma en que lo hace, con ese toque inocente y tierno que los niños dan a las historias, aunque no sean los narradores directos de la misma. Sin embargo, no me queda más remedio que destacar la presencia de erratas porque, aunque estas son pocas, se concentran sobre todo al inicio de la novela y afortunadamente van desapareciendo, hay algo que me ha hecho llevarme literalmente las manos a la cabeza y buscar en el diccionario de la RAE por si era yo la equivocada: "osco", sin "h". Que sí, que al parecer también existe, pero me temo que con un significado que no se correspondía con el contexto...

Y para finalizar, qué mejor que hablar del final. A lo largo de toda la lectura el principal misterio es: ¿qué es el "Gran Juego"? Ése es el interrogante que el lector espera le sea respondido y, desgraciadamente, a mí la respuesta no me dejó satisfecha. ¿Por qué? Si tuviera que dar una explicación, aunque me es algo difícil, diría que porque me ha parecido demasiado etérea, demasiado basada en sentimentalismos y al mismo tiempo algo insustancial; es decir, poco consistente. Vamos, que el desenlace no me ha cuajado del todo.

No es una lectura nada trepidante sino tranquila y, en todo caso, agradable. De El Gran Juego me quedo con la buhardilla de Perotti, con algunos personajes (no los he mencionado todos, pero hay algunos ciertamente especiales) y con ese ambiente envolvente de ciudad gris.

3,5

viernes, 9 de agosto de 2013

El mapa del tiempo; de Félix J. Palma

"-Quizás los sonidos que nos sobrecogen por las noches, esos crujidos que achacamos a los muebles, solo sean los pasos de algún yo futuro que vela nuestros sueños sin atreverse a interrumpirlos."
SINOPSIS
Londres, 1896. Innumerables inventos alteran una y otra vez la faz del siglo haciendo creer al hombre que la ciencia es capaz de conseguir lo imposible. Y sus logros parecen no tener límites, como demuestra la aparición de la empresa de Viajes Temporales Murray, que abre sus puertas dispuesta a hacer realidad el sueño más codiciado de la humanidad: viajar en el tiempo, un anhelo que el escritor H. G. Wells había despertado un año antes con su novela La máquina del tiempo. De repente, el hombre del siglo XIX tiene la posibilidad de viajar al año 2000, como hace Claire Haggerty, quien vivirá una historia de amor a través del tiempo con un hombre del futuro. Pero no todos desean ver el mañana. Andrew Harrington pretende viajar al pasado, a 1888, para salvar a su amada de las garras de Jack el Destripador. Y el propio H.G. Wells sufrirá los riesgos de los viajes temporales cuando un misterioso viajero llegue a su época con la intención de asesinarlo para publicar su novela con su nombre, obligándolo a emprender una desesperada huida a través de los siglos. Pero, ¿qué ocurre si cambiamos el pasado? ¿Puede reescribirse la Historia?
El mapa del tiempo aterrizó en las estanterías de casa... ¡hace ya casi un año! Fue uno de mis primeros pedidos a Amazon, con el que comprobé lo cómodo que es y la alegría que se siente cuando un libro llega a ti "por su propio pie". Y ahí permaneció, como una de las adquisiciones en las que más esperanzas tenía puestas, hasta hace poco.

Leyendo la sinopsis me esperaba algo distinto a lo que he encontrado, tal vez una suerte de aventura surrealista y trepidante. No ha sido como lo imaginaba antes de leerlo, si bien me ha proporcionado gratas sorpresas a cambio. 

Lo primero que impresiona es la elaboradísima y cuidadísima prosa de Félix J. Palma. Si bien he encontrado alguna errata más de las deseables en un libro publicado por una editorial, la narración es más compleja que sencilla, con bastantes recursos de estilo y profusión de vocabulario. ¡Pero tampoco es para asustarse, os aseguro que se lee perfectamente! No abundan los diálogos, eso sí, pero la prosa es capaz de atraparnos si no por su buena construcción por lo interesante que es lo que nos cuenta, aunque es cierto que a veces me costaba ligeramente seguir leyendo y no me mantenía pegada al libro.

Así pues, lo que suponía iba a tratarse de una lectura ligera (o más dirigida al entretenimiento) ha resultado ser una narración densa. Y no utilizo el término queriendo referirme a aburrida, sino a llena de reflexiones y e ingeniosas vueltas de tuerca que poco a poco hacían que empezara a mirar el libro con otros ojos, dejando de ver una novela fantástica del montón e incluso replanteándome el género de la misma. 

Con ese dominio del lenguaje el autor nos lleva por donde quiere, y lo hace a través de un narrador omnisciente que puntualmente se despega de las páginas del libro, gira la cabeza y nos habla, pasando así a ser lo más parecido a un personaje más que lo sabe todo.

La novela, ambientada en la época victoriana (forma parte de la Trilogía Victoriana), se estructura en tres partes, que son tres historias diferentes pero tan cohesionadas dentro del marco de la narración que apenas se nota la división. Cada una está formada por varios capítulos numerados y protagonizada por personajes distintos, aunque todas comparten la presencia del escritor H. G. Wells y de la empresa "Viajes Temporales Murray" y, por ende, la temática basada en los viajes en el tiempo y un gigantesco homenaje al nombrado escritor y a su obra. 

La primera de ellas sumerge al lector en un viaje al pasado, en la posibilidad de cambiar los errores de tiempos pretéritos para modificar el presente. Nada más empezar encontramos al protagonista de este relato, Andrew Harrington, escogiendo un arma para suicidarse. A medida que avancemos en la lectura iremos descubriendo sus razones y veremos a H. G. Wells irrumpir en la trama junto con su máquina del tiempo, para ayudarle a solucionar el mal que causó su desdicha. Quizás fue esta la parte del libro que más lenta se me hizo y que menos original me pareció, pese a que tiene un giro que me dejó sorprendida

Después nos encontramos con mi favorita de las tres divisiones de la novela, una historia de amor a través del tiempo que me cautivó por su intrincada originalidad. Descubrimos a un Félix J. Palma capaz de jugar tejiendo, destejiendo y entretejiendo el tiempo a su antojo, para colocarnos en situaciones de lo más curiosas. H. G. Wells volverá a ser requerido para "salvar una vida gracias a su imaginación", viéndose envuelto como una pieza más de la trama amorosa. Juega un especial papel en este punto la empresa "Viajes Temporales Murray", que ofrece en su goloso catálogo un viaje al año 2000, para contemplar nada más y nada menos que una guerra entre humanos y androides. Y Claire Haggerty se embarcará en este viaje y quedará prendada del humano capitán y héroe del futuro.

La tercera es tal vez una historia de lectura menos dinámica, pero también la que más nos hace viajar en el tiempo, adelante y atrás, al menos con nuestra imaginación. Se vale para ello del argumento de una investigación por parte del inspector londinense Colin Garret (a quien ya veíamos como secundario en la anterior historia) acerca de un asesinato cometido por alguien que aún no ha nacidoLlegado a este punto el lector cree conocer la táctica del autor para sorprender y el escepticismo ronda en torno a su mente; ya no está seguro de la forma en que Félix J. Palma tejerá, destejerá y entretejerá. Y una vez más entra en juego Wells, tomando rápidamente el relevo como protagonista para verse implicado en una rocambolesca trama de viajeros en el tiempo y asesinos. Esta vez no está solo, sino que lo acompañan otros dos escritores: Henry James y Bram Stoker.

Hay metaliteratura, una metaliteratura que nos habla no tanto de la lectura como de la escritura y no tanto de los lectores como de esa relación tan especial entre lector y escritor. El ficticio Wells es un personaje fascinante que deleita con sus reflexiones a este respecto, y diría que es de todos el único que consigue ganarse el cariño del lector (el resto, personalmente, no me han parecido lo suficientemente cercanos).

Hay fantasía pero también realidad, hay esa mezcla que a mí tanto me gusta donde el límite entre la una y la otra se desdibuja, hay esa dosis exacta de magia sazonando el mundo conocido.

El mapa del tiempo no es una novela de literatura fantástica más. Aunque no me haya sujetado entre sus páginas tanto como hubiese deseado, pienso que es una novela de calidad, que contiene reflexiones interesantes y aventuras, sin demasiados diálogos pero con una maestría especial a la hora de manejar las palabras.


viernes, 26 de julio de 2013

Al despertar

En su dormitorio la oscuridad era completa, excepto por el patoso rayo de sol que, sin quererlo, se había colado por una rendija entre las persianas. 
Lo agarró y tiró de él con todas sus fuerzas. 
—Te pillé –exclamó. 
Había atrapado una estrella.

viernes, 12 de julio de 2013

Cuéntame una noctalia; de Mónica Gutiérrez

"Teresa aparece de la nada, nos saluda contenta y pone sobre la mesa lo que ha decidido que necesitamos. Para Denninson un café con mucha leche, coronado con espuma cremosa, y un cruasán. Para mí un té de bergamota y un bollo de canela.
[...]
Yo no he pedido...
En el Sinaloa nadie pide, Teresa adivina —le susurro con rapidez antes de que meta la pata—. Podría cambiar el pedido pero sería una afrenta espantosa, algo nunca visto en este café desde hace cinco siglos.
El capitán me mira impasible y duda antes de llevarse su tazón de café con leche a los labios.
Sabe que los americanos tenemos miedo de ese café europeo espeso y negro como el alquitrán, ¿verdad?
Pruebe lo que le ha traído Teresa, capitán.
Denninson obedece y da un largo sorbo a su taza. Visiblemente complacido, me mira feliz y se atreve a morder con ganas su cruasán."
SINOPSIS
Grace vive en Londres y trabaja como cirujana de éxito en uno de los hospitales más prestigiosos de la ciudad pero se siente sola. En vísperas de Navidad decide volver a su pueblo natal, una pequeña aldea de Transilvania, donde viven sus abuelos y su padre. Grace se reencuentra con su infancia, con una vida plena y feliz, con su familia. Pero además de los excéntricos vecinos del pueblo, la mula de Cesare, el cotilla del farmacéutico y los misterios de su padre y su hermana, Grace va a encontrarse con algo que no esperaba y que trastocará todos sus planes.
"Cuéntame una noctalia" es una historia divertida y llena de ternura que seduce por el encanto de sus protagonistas y por un entorno mágico, cálido, del que cuesta muchísimo marcharse.
Lector, puede que el pueblo de Grace no salga en todos los mapas pero la felicidad y el amor saben llegar a cualquier sitio.

Con las críticas tan favorables que estaba cosechando, esa portada y ese título tan sugerentes, y tratándose de la primera novela publicada de Serendipia, una compañera bloggera cuyas reseñas son de lo más personales y bien logradas, tenía mucha curiosidad por leer Cuéntame una noctalia.

La mayoría de las reseñas que he leído comienzan explicando qué es una noctalia así que, en un alarde de falta de originalidad, haré lo mismo. En realidad, es necesario que lo sepáis para continuar con mi opinión:
Las noctalia son los cuentos que se explican desde siempre alrededor de un buen fuego. Para que sea una verdadera noctalia, deben darse tres condiciones indispensables: que sea de noche, que haga frío y que todos los que estén sentados escuchando estén cansados. Sólo así la noctalia da consuelo, porque siempre encierra un mensaje de esperanza. Como un faro, una luz cálida para los que están perdidos y exhaustos, en busca del camino.
Supongo que esta novela fue concebida como tal: una noctalia. Y puede que esperara de ella algo más porque, aunque en algunos aspectos he encontrado lo que buscaba, en otros no he quedado completamente satisfecha.

Cuéntame una noctalia ahonda de manera delicada y correcta en los personajes y los escenarios, que son los pilares sobre los que se sostiene la narración. Sin embargo, para mi gusto, le falta una trama a la que el lector pueda agarrarse; un nudo que le dé consistencia a la historia.


En cuanto al argumento, no puedo aportar mucho más que la sinopsis. Grace decide dejar atrás su vida en Londres para regresar con su familia a Mic-Napoca. El pueblo de su infancia no aparece en todos los mapas y, sin embargo, un día varios helicópteros con soldados americanos aterrizan en el campo de heno de Cesare. Grace tendrá que hacer de traductora, pero también enfrentarse a sensaciones perturbadoras... Se desenvuelve una historia de amor disimulada, que atraviesa las letras a pasitos cortos y silenciosos, tierna, sin hacerse notar de forma demasiado apasionada. He de decir que la parte masculina se ha convertido en mi personaje favorito de Cuéntame una noctalia; me ha llegado su mezcla de fuerza y debilidad, de enormidad y delizadeza.

Ya mencioné que tanto los personajes como los escenarios eran el punto fuerte de la novela. Y es que Mic-Napoca, lugar de hogares acogedores y afables habitantes, con su farmacéutico cotilla, un locutor de radio que pone al lector al día de las novedades, Teresa y su Sinaloa (la cafetería de la que siempre se sale más feliz de lo que se entró), un abuelo que lee La Odisea desde detrás de sus gafas de concha... es el protagonista auténtico de Cuéntame una noctalia.

Como en cualquier novela autopublicada existe riesgo de que se cuelen erratas, y en esta también las hay, pero no hasta el punto de entorpecer la lectura. El lenguaje, en primera persona, es sencillo pero cuidado


El final aparece ante los ojos del lector sin sobresaltos, pero me ha parecido que, dentro de la tónica general de la novela, está bastante bien llevado y es original

Se trata, en fin, de una novela cortita cuya lectura me he tomado con calma y que, si bien no se hace pesada, sí que esperaba encontrarme con algo más contundente y, a medida que leía, iba dándome cuenta de que tal cosa no iba a ocurrir, porque la intención de la autora era probablemente otra: sumergirnos en la apacible población de Mic-Napoca, entre casas de piedra y cafés y chocolates cálidos mezclados con el frío del invierno.

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*Pinchar aquí para acceder a Cuéntame una noctalia en Amazon.
**Pinchar aquí para acceder al blog de la autora.

sábado, 6 de julio de 2013

Sorteo Gálora: afortunada ganadora

No sé cómo se anuncian estas cosas con emoción. Supongo que escribiendo un montón de palabrería sin sentido antes de poner la captura de pantalla con el número de la suerte. Claro que hay quien se salta la palabrería y va directamente al grano. De hecho, es posible que esté escribiendo sola. Ya habréis descubierto la sorpresa e incluso habréis cerrado esta ventana, tal vez con desilusión, o tal vez para abrir vuestros correos y comunicarme vuestra dirección postal. Por cierto, que la ganadora habrá de hacerlo en el plazo de 6 días a partir de la publicación de esta entrada (la vez anterior dije 3, pero amplío el periodo por si hay alguien de vacaciones). 

Vale, vale, ya me callo.

Voy al grano:

Candidatas

Mientrasleo. 20 puntos. Números del 1 al 20
Evey Morgan. 9 puntos. Números del 21 al 29.
Lesincele. 19 puntos. Números del 30 al 48
Angelina. 18 puntos. Números del 49 al 66.
Ester. 10 puntos. Números del 67 al 76.
Chibiaka. 17 puntos. Números del 77 al 93.
Carmen Forján. 9 puntos. Números del 94 al 102.


Ganadora
FELICIDADES CHIBIAKA
¡Esperamos que disfrutes del viaje por las tierras del Continente! 

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