lunes, 12 de noviembre de 2012

El nombre (Le prénom)


Vicent, cuarentón y triunfador, va a ser padre por primera vez. Invitado a cenar a casa de Élizabeth y Pierre, su hermana y su marido, se encuentra con Claude, un amigo de la infancia. Mientras esperan a Anna, la joven esposa de Vincent, entre el buen humor le hacen preguntas sobre su próxima paternidad. Pero cuando le preguntan si ya ha elegido un nombre para el niño, su respuesta provoca el caos.
Llevo tiempo queriendo hablaros de esta película, con la que me topé por azares del destino y que resultó ser todo un descubrimiento. Un buen día de esas ahora tan lejanas vacaciones veraniegas, tuve la oportunidad de asistir al preestreno de Le prénom en su versión original en francés, subtitulada al español.

Nunca he sido muy de comedias: tengo la sensación de que todas son iguales y de que emplean las mismas técnicas para arrancar carcajadas al público, técnicas que me dejan de hacer gracia, si alguna vez me la hicieron, por un proceso de "tolerancia" paulatina. Ahora me replanteo lo anterior y me pregunto si no era más que un prejuicio mío. Y es que desde que vi Le prénom, ando a la busca de más películas que me arranquen tantas carcajadas como esta. Tal vez pida demasiado.

También me pregunto si mi impresión sobre esta comedia hubiese sido la misma de cambiar las circunstancias; si influirá el haberla visto en v.o., en el preestreno, en la gran pantalla y rodeada de un buen ejército de contagiosas carcajadas (porque la sala en pleno era un hervidero de ellas).

Le prénom empezó a causarme buena impresión desde la música de los créditos del comienzo. Había asistido a la proyección sin ver el tráiler, sin saber a qué me enfrentaba, y tuve la intuición de que no me iba a arrepentir. En los minutos iniciales la voz en off de Vicent nos presenta a los personajes (su familia y amigos), ayudada por una sucesión de escenas de la vida cotidiana de los mismos. Ya desde este momento empieza a formarse el germen de una sonrisa en la cara del espectador.

La trama de Le prénom, así como los escenarios en los que se desarrolla, son lo más sencillo posible: una reunión de amigos que conversan en el salón de una casa. Lo realmente alucinante de esta película es el guión, éste y las interpretaciones que del mismo hacen los actores: no en vano es la adaptación al cine de una obra de teatro de gran éxito. El caso es que sólo esos dos ingredientes consiguen que no puedas parar de reír durante los 109 minutos que dura el film, y que desees con toda tu alma quedarte pegado al asiento, riéndote por toda la eternidad como si te fuera la vida en ello. Así que os la recomiendo muy mucho, a riesgo de que no os guste y me abucheéis por ello.

jueves, 1 de noviembre de 2012

No todos moriréis; de Antonio Jareño

"Me imagino que si Colón hubiera acudido a vosotros para descubrir América, le habríais dicho lo mismo: 'Eso son leyendas fantásticas. Si se pudiera hacer, alguien lo habría hecho ya'. Y a Fleming le habríais contestado: '¿Curar infecciones con mohos? ¡Menuda chorrada!"
SINOPSIS
Una utopía social, una leyenda religiosa, una ambición empresarial y un crimen que lo precipita todo. Andrés, un empleado de banca, recibe la visita de una cliente a la que están sustrayendo dinero de su cuenta desde un cajero. Para comprobarlo, acude a la central de seguridad del banco. Al visionar las cintas con su amigo Walter, presencian un robo con homicidio. Y poco más tarde, sorprendentemente, observan cómo el cadáver “resucita” ante sus ojos. Por otro lado, un moribundo devuelve al padre Alonso una maleta salvada de las llamas años atrás. Allí encuentra unos papeles en los que un sacerdote del siglo XIX cuenta que ha visto en su iglesia a unas personas con las que coincidió medio siglo antes, pero que siguen conservando el mismo aspecto de entonces. Por último, Magnus Ingaldsen, un científico y empresario, ansía desesperadamente encontrar el elixir de la eterna juventud y poner en marcha la vieja utopía del premio Nobel Alexis Carrel. Estos elementos desencadenarán, a lo largo de unas pocas semanas, una frenética búsqueda donde se entrecruzarán medicina y fe, crímenes y ambiciones políticas, leyendas centenarias y obsesiones personales...
Un título contundente, unido a una sinopsis que augura acción, misterio y la esperanzadora idea de la inmortalidad: un plato que pocos lectores pueden resistirse a probar. Por eso cuando Antonio Jareño me ofreció su degustación, no pude rechazar la oferta. Ahora, intentaré describiros los sabores que me ha dejado esta lectura.

Un prólogo situado en el año 1876 da inicio a la novela, y unas palabras en latín nos introducen en la celebración litúrgica que está teniendo lugar, en una iglesia murciana, para conmemorar la resurrección de Cristo. No estaba yo segura en esos momentos de encontrarme con ganas para sumergirme en la vida eclesiástica: ración suficiente había tenido ya con Los Pilares de la Tierra y Un mundo sin fin, aunque fuese en tiempos lejanos. Así y todo, los asombrosos acontecimientos que enseguida empiezan a desarrollarse y a desplegar los hilos de la trama lograron captar finalmente mi atención. El padre Humberto se reencuentra con un grupo muy peculiar de fieles que tienen el mismo aspecto que cuando los vio la última vez, hace cincuenta años.

A continuación, la totalidad de la historia transcurre en el presente y, afortunadamente, un poco más alejada de la vida eclesiástica y más cercana al mundo del común de los mortales (si obviamos a cierto individuo conocido como Judío Errante).

Conocemos, en primer lugar, a un joven trabajador en la treintena, que atiende clientes en la sucursal de un banco. Se llama Andrés, y su vida hubiera seguido siendo tranquila de no ser porque una ancianita desea averiguar por qué su dinero está desapareciendo de la cuenta, de no ser porque le pide a su amigo Walter, vigilante, el favor de que le permita visionar la grabación de seguridad del cajero, y de no ser porque en ese visionado ambos son testigos, por obra del azar, de un asesinato sangriento con resucitación posterior.

Por otra parte, el padre Alonso sobrelleva una vida de rutina, sosteniendo a duras penas su fe y considerándose a sí mismo "un cura al borde del fracaso". Él tampoco hubiera tenido cabida en la aventura de no ser porque se ve en la tesitura de tener que visitar a un moribundo, que le hace entrega de una serie de objetos rescatados del fuego de una iglesia al comienzo de la Guerra Civil. Objetos sin valor alguno y, entre ellos, una carta.

Simplificándolo mucho, Andrés y Alonso podrían considerarse los protagonistas buenos, y Goran Eistenach su antagonista malvado, fiel trabajador al servicio de Magnus Ingaldsen y de su empresa de cosméticos. Este personaje, que inspira odio en un primer momento, acabará teniendo más claroscuros de lo que parece y creo que alcanza más profundidad que el resto: le he otorgado, por consiguiente, el "premio al mejor personaje" de No todos moriréis.

Los anteriores son los desencadenantes principales de una serie de sucesos que arrastran a los protagonistas, irremisiblemente, a la aventura de sus vidas. En la historia tienen cabida además multitud de personajes más, cada uno con sus propósitos y sus mejores o peores intenciones. Se establece una continua lucha de intereses entre diversas facciones: los ciudadanos comunes que son Alonso y Andrés (a los que se unirá más adelante la doctora Laura Marco), una multinacional de cosméticos preocupada por el envejecimiento (y ahora por la muerte) asociada con grupo de investigadores médicos, y una empresa americana de detectives que dispone de las últimas tecnologías y de los mejores agentes.

Sobre todos ellos gravita, enigmática e inalcanzable, la figura del Judío Errante, la esperanza viva de no todos mueren, de que el hombre puede vivir eternamente... o de que podrá hacerlo en cuanto Goran Eistenach dé caza al presuntamente inmortal individuo y éste sea minuciosamente estudiado por el equipo médico de Ingaldsen corp.

Las ideas de Alexis Carrel juegan un papel crucial en No todos moriréis. Carrel, biólogo, médico, investigador científico y escritor francés, fue Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1912 por sus trabajos sobre técnicas de sutura vascular y trasplante de vasos sanguíneos y órganos. Aunque su nombre me resultaba familiar, no conocía a esta personalidad, que además ha dejado a sus espaldas una interesante biografía que va más allá de sus logros profesionales. Por ejemplo, el modo en que la milagrosa curación de una enferma tuberculosa con agua de Lourdes (el llamado "Dossier 54" o "Caso Bailly") hizo tambalear el escepticismo del médico y obrar en él una transformación espiritual. Si bien, como en muchos ilustres personajes, encontramos también en él un lado oscuro, o al menos en penumbra, constituido por ideas no del todo loables acerca de la raza humana y la supervivencia del más fuerte.

El lenguaje es sencillo y directo, propio de una narración en la que predomina la acción, pero no por ello menos correcto y bien empleado. Las erratas son puntuales y pueden contarse con los dedos de una sola mano, lo cual indica un eficaz trabajo de corrección. Antonio nos guía, mediante el punto de vista de un narrador omnisciente, de uno a otro lugar del Globo, desde Murcia a Estados Unidos, pasando por multitud de ciudades como  Berlín, Roma, Reikiavik, Madrid, Londres o París. Aunque no todas las ciudades aparecen en igual medida, en todas ellas se sitúa en algún momento alguien que se ve influido de un modo u otro por la trama.  Es cierto que las descripciones de ellas son escasas, aunque sí menciona los lugares y edificios por los que los personajes se ven obligados a pasar, o la diferencia de ambientes entre ciudades como Berlín o Madrid. Cada capítulo y cada "escena" se inicia, así pues, con el nombre de un lugar seguido del día y el mes. Los sucesos principales abarcan un tiempo de mes y medio en la época del año en la que en España  transitamos del verano al otoño, lo cual ha sido muy apropiado para estas fechas.

Pasando a asuntos más subjetivos, la historia me ha atrapado con su comienzo y ha mantenido el interés en todo momento, aunque éste era más débil en unos tramos que en otros. Esto podría deberse a que la inclusión de tantos personajes (algunos de los cuales aparecen en dos o tres ocasiones e incluso en una sola), y los numerosos saltos de un lugar a otro, pese a que no hacen dificultoso el seguimiento de la trama, sí que restan profundidad a cada individuo y dificultan la empatía. Un aspecto que me ha llamado la atención ha sido la práctica ausencia de mujeres en la historia: si alguna aparecía, excepción hecha de Laura Marco, lo hacía en un papel secundario.

Otra cuestión a destacar son los nombres que aparecen a lo largo de toda la narración, tanto de personas como de instituciones, y que son uno de los factores que otorgan realismo a la historia (dicho de otra forma, hacen que el lector se la crea). Mientras leía tenía la continua duda de cuáles existirían de verdad y cuáles no, especialmente aquellos pertenecientes a personajes políticos. Ciertamente eran nombres inventados pero muy bien escogidos, y ya no sólo hablo de los de políticos. Incluso, me atrevo a decir, algunos de los personajes deben su grandeza al nombre: pongo como ejemplo al ambicioso Magnus Ingaldsen. En cuanto a nombres de empresas, me quedo con el de Global Sleuth (que además, me ha ayudado a aprender una palabra nueva en inglés).

¿Existe de verdad es el Judío Errante? ¿Quién es? ¿Lo atraparán? En caso de hacerlo, ¿cómo  investigarán sobre su cuerpo? ¿Hallarán en él la clave para la erradicación de la muerte? Si fuese así, ¿qué será de un planeta en el que la muerte no exista? ¿Debería este remedio para la inmortalidad aplicarse a todos los seres humanos? Muchas son las preguntas que se suceden, y también dilemas en torno a la fe y la racionalización, la religión y la ciencia, los milagros, creer o no creer. Y, si he de poner una pega, es que el final no ha satisfecho mis expectativas respecto a la resolución de las preguntas. No quiere esto decir que se dejen hilos sin atar, sino más bien que se atan de forma poco efectista para mi gusto.

Y ya termino. Teniendo en cuenta que las historias de misterio e investigaciones nunca han sido mi pasión, creo que a los que simpaticéis más con este tipo de historias os gustará No todos moriréis, y no solo os resultará tan interesante como a mí saber de Alexis Carrel y del Judío Errante, sino que también disfrutaréis de una aventura en toda regla, bien construida y en la que no faltan las sorpresas.

3,5
 

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*Pinchar aquí para acceder a No todos moriréis en Amazon.
**Pinchar aquí para acceder al blog del autor.

martes, 23 de octubre de 2012

An awesome book; de Dallas Clayton

Yes, there are places in the world where people dream up dreams 
 so simply unfantastical and practical they seem. 
 To lose all possibility of thinking super things. 
Of dancing wild animals with diamond colored wings. 
 Instead they dream of furniture, of buying a new hat, 
 of owning matching silverware. Could you imagine that?
SINOPSIS
Un pequeño libro sobre cómo soñar a lo grande.
Dallas Clayton escribió e ilustró este libro para el cumpleaños de su hijo y, como no se lo querían editar, lo publicó en Internet y resultó ser un éxito. ¿No os da la impresión de haber oído esta historia antes?

Es éste un libro peculiar por varias razones: la primera, que está escrito en inglés; la segunda, que tiene dibujos, y la tercera, que lo encontré sin buscarlo de casualidad, gratuitamente y en una cuidada y graciosa edición virtual. De lejos, parece para niños, ¿verdad? Pero sólo lo es a medias. Acercaos un poco más.

Está escrito en inglés, sin embargo... en la misma página, hay una opción que permite seleccionar el idioma que se prefiera. Las traducciones no son literales, aunque a cambio de ese sacrificio conservan el significado y mantienen la rima. Claro está que, si se sabe inglés, es mucho mejor el idioma original.

Tiene dibujos, pero... ocupando estos la gran parte del espacio físico de las páginas, no logran robarle el protagonismo al texto. Las palabras aparecen salpicadas a pequeñas raciones que, si se leen de seguido, configuran una poesía inocente y al mismo tiempo plagada de ideas: al leerlas, el lector tendrá que abrir mucho los ojos para poder tragarse las grandes verdades que va encontrando. 

Es una edición virtual, aunque también lo hay en papel, que lo he visto pululando por Amazon, supongo que únicamente en inglés. De todas formas, y sin que sirva de precedente, no creo que la física supere a la digital. Le falta el olor y el tacto a papel, claro está. Pero las páginas suenan al pasarse, se escucha la lectura del propio autor al pulsar sobre el texto, y además los dibujos también nos "hablan": los unicornios relinchan, los trenes hacen "chucuchú", los sueños gritan, o los barquitos de sandía suenan como sólo saben hacerlo los barquitos de sandía (preguntadle cómo es eso al autor, que es el que imita todo).
An awesome book, Un libro impresionante en español, consiguió por unos instantes hacerme ver las cosas desde otra perspectiva. Levanta el ánimo. Logra que quieras comerte el mundo, como el monstruo de la portada. A lo mejor se parece un poco a alucinar sin tomar alucinógenos. Por el momento no puedo saberlo,  aunque sí  puedo afirmar que sus ilustraciones son tan fantásticas y coloridas que podrían perfectamente tratarse de alucinaciones, o sueños.

Vaya, creo que me está quedando todo demasiado idílico. No me hagáis caso. Que las ilustraciones no son para tanto, que las hay mejores. Que el texto es una simple poesía para niños, invitándonos a soñar... como si eso fuera una novedad. En fin, pese a todo, a mí me sorprendió. Me recordó a los hombres grises de Momo: les hubieran salido sarpullidos de haberse topado con An awesome book, ya lo creo.
¿No pensáis que la humanidad necesita soñar un poco más? Habría que dejarse llevar de vez en cuando por el niño interior. Hay gente que debe tener el suyo desnutrido, escondido en algún sitio profundo de las entrañas. Tan escondido que les es difícil encontrarlo. En otra gente el niño interior aflora más a menudo y, a veces, tal cosa es motivo de miradas procaces por parte de los adultos purificados-hombres grises. Habría que soñar más, soñar en el sentido de verlo todo con ojos inocentes, con ojos que vean que podemos lograr lo que queremos, y no con ojos que no vean, cegados por un muro de desesperanza. Tampoco hay que pasarse de inocencia pero, tal vez, si fuésemos menos ambiciosos y más sencillos, las cosas irían mejor.
3,5

sábado, 29 de septiembre de 2012

La evolución de Calpurnia Tate; de Jacqueline Kelly

"Cogí el sándwich y Grandes esperanzas y me metí en la cama con una extrema sensación de lujo. Ahhh. Cama, libro, gatito y sándwich. Realmente, todo lo que una necesita en la vida."
SINOPSIS
Calpurnia, Callie Vee, es una niña que vive en un pueblo de Texas. A pesar de que su madre insiste en que aprenda a tocar el piano, coser y cocinar, ella está más interesada en lo que ocurre tras la puerta cerrada de la biblioteca, o en el laboratorio de su abuelo. Poco a poco irá ganándose a este señor un tanto huraño y empezará a colaborar con él en sus observaciones del medio natural, aprenderá quién es Darwin, qué son las especies y las subespecies y también lo idiotas que se vuelven los hermanos mayores cuando se enamoran. 
Cuánto tiempo encontrándome con este librito en las estanterías de las librerías, cogiéndolo, leyendo la sinopsis, sopesándolo... y finalmente comprando cualquier otro. Pero seguía ahí. Era inevitable verlo. ¡Con ese color! Y leí reseñas positivas. Y quería leerlo, pero no encontré el momento. El momento llegó con la lectura conjunta que organizaban Sileny e Ishtar en sus respectivos blogs. Ya no había excusa.

Se trata de una novelita corta, de menos de 300 páginas, estructurada en capítulos de una longitud muy apropiada si lo que os gusta es no quedaros a la mitad de uno. Está escrita de manera sencilla y bonita, un lenguaje apropiado al de Callie (diminutivo de Calpurnia), la niña protagonista que nos lo va contando todo en primera persona

Tal vez os eche atrás si os digo que a lo largo de la novela no pasa nada más importante que el resto. No puede decirse que haya un nudo ni un desenlace. Sin embargo, excepto durante las primeras páginas, tampoco puedo decir que me haya aburrido leyéndola. Es una lectura agradable y entretenida, es fácil empatizar con Calpurnia. Y hay ocasiones en las que se hace inevitable sonreír ante sus ideas y ante las preguntas que les hace al resto de personajes, muy en especial a sus hermanos. Me quedo con eso: con la relación que Calpurnia mantiene con sus muchos hermanos, unos más mayores y otros más pequeños.

Pero si hay una pareja importante de personajes es la que conforman Calpurnia y su abuelo, ese señor que siempre está metido en su laboratorio y tan serio que da miedo acercarse a él. Un día la pequeña se ve obligada a acudir a él, y es a partir de entonces que descubre que no es tan malo como parece, y no sólo eso: también se sumerge en un mundo donde no todo son labores de costura y platos de cocina y cosas de señoritas. La Naturaleza, la Evolución, Darwin. A Calpurnia, observadora y aventurera, le fascinan los animales, y las plantas, y quiere estudiar, no ser una señorita. No se atreve a decírselo a nadie.

Pese a todo, he echado en falta algo más. El título me ha dado falsas expectativas. Pensaba ver evolucionar a Calpurnia. Quería verla de mayor, saber qué llegaría a ser en la vida, si lucharía por lo que deseaba o se dejaría vencer por las convenciones de la época. Sin embargo, la corta franja de tiempo en que se desarrolla la historia no da para mucha evolución, y el final se me ha antojado precipitado, un corte súbito.

Por lo demás, la sinopsis la resume muy bien y poco nuevo hay que decir. Una novela agradable para quien necesite una lectura tranquila. ¿Es esto a lo que llaman "lectura de verano"?

3,5

lunes, 24 de septiembre de 2012

TDH: héroes (y villanos) tan reales como la vida misma

¿Qué se os viene a la mente ante las palabras Tiempo de Héroes? Si nada en absoluto, no os preocupéis: hasta hace pocos días a mí me pasaba algo parecido. Esperad, ¿he dicho que no os preocupéis? Bueno, todo depende. Al principio no me preocupé, pero con el paso del tiempo se ha empezado a generar en mi interior esa inquietud que nos ataca a los lectores cuando nuevas lecturas interesantes se cruzan en nuestras vidas. Me entendéis, supongo. Mucho por leer. Poco tiempo. 

A lo mejor os suena más otro título: Hoy me ha pasado algo muy bestia. Un libro que varios blogueros han leído y reseñado. Tal vez uno de vosotros. Hace poco, una de esas reseñas fue la responsable de que me fijara más en ese libro, que ya me había llamado la atención antes, pero no lo suficiente como para haberlo leído. 

Todo empezó en Diciembre de 2011. Rafael Nebrea, uno de los escritores que integran el proyecto TDH, reunió un grupo de compañeros con un sueño común: poder hacerse un hueco en el mercado editorial. Un sueño que tantos y tantos escritores anhelan, aunque unos lo alcancen con más facilidad que otros. En esta agrupación de escritores empezó a gestarse TDH. Querían llegar a los máximos lectores y para ello tenían la red. Pensaron. Y, finalmente, unieron sus literarias fuerzas para crear algo propio y original: esta página web a la que llaman "novela gráfica por entregas", o también "Tiempo de Héroes". 

La idea surgió de donde muchas lo hacen: una tormenta. A Juan González se le ocurrió que, en vez de crear de la nada, existía la posibilidad de hacer más grande algo ya creado. Ese algo se llamaba Hoy me ha pasado algo muy bestia, y se trataba de una novela de Daniel Estorach, que también estaba entre los presentes. Y así fue como, a parte de crear lo que algunos han llamado literatura 2.0, ayudaron a un compañero a promocionar su obra. 

Haz una prueba con
el Primer Acto
¿Y ahora? Hoy me ha pasado algo muy bestia va a ser publicado por Norma Editorial a final de mes. En cuanto a Tiempo de héroes, fue seguida por varios medios a lo largo de su Primer Acto, y acaba de embarcarse hace poco en su Segundo Acto. Incluso, me ha dicho un pajarito (y nunca mejor dicho) que ¡TDH llegará al papel! 

TDH no sólo es literatura y escritores, sino también ilustraciones e ilustradores, incluso banda sonora y músicos. Todo ello unido en paquetitos que son colocados semanalmente en la red en forma de capítulos. Y este año, con nuevos personajes y más novedades que están por descubrir. Según la Presentación que puede encontrarse en la página de TDH: 
"[...]en Tiempo de Héroes, un grupo de escritores, periodistas, ilustradores, diseñadores, correctores e incluso músicos, coordinados por el propio Daniel Estorach Martín y el también escritor, Juan González Mesa, han querido llevar a cabo su propio homenaje a la ambientación presentada [en Hoy me ha pasado algo muy bestia]. Algunos se conocían de antes, otros, coincidieron durante el proyecto, pero todos se sintieron motivados por la historia en igual medida." 
Los que no hayáis llegado a conocelo, tal vez aún os encontréis algo perdidos. ¿Es una novela de superhéroes, de aventuras, de ciencia ficción, fantástica, una historia de amor? ¿De qué va esto exactamente? Dejo en manos (o en dedos) de Rafael Nebrea la tarea de explicároslo: 
"El título del proyecto habla un poco de lo que es, pero no nos equivoquemos, no se trata de una novela multimedia tipo XMEN, ni muchísimo menos. Los héroes que presentamos son como tú, o como yo. Personas que hartas de la manipulación de los medios, de las escenas dolorosas que se viven en las ciudades cada día, de los ajustes de cuentas de bandas de criminales o de la corrupción de empresarios entre otras cosas. Pero ellos no se quedan parados, son Héroes precisamente por eso, porque reaccionan a esa sociedad que se está pudriendo y deciden actuar por unos u otros motivos. Hoy, en el segundo acto, todas las tramas se han multiplicado y tenemos otros personajes igual de interesantes que se mezclan con los antiguos. Todo dentro de una trama global pensada y planificada por Juan González Mesa."  
Ilustración del Capítulo 1
Autora: Mamen Iglesias
Nos encontramos, así pues, ante una "novela río". Una historia compuesta por un montón de personajes, un caleidoscopio de puntos de vista que se entrecruzan. Cada capítulo es un punto de vista y cada uno de los escritores participantes se encarga de uno o varios de estos. Todo ello, totalmente gratis. ¿Qué más se puede pedir? 

Personalmente no he tenido ocasión de leer aún el libro de Daniel Estorah y de TDH sólo me he adentrado en el primer capítulo, pudiendo decir que ha sido una grata y sorprendente experiencia. Grata porque está bien contado, tiene una longitud ideal y mantiene el interés. Sorprendente porque me he encontrado con una sorpresa al final: un artículo de periódico en el que se habían basado los personajes y hechos narrados en el capítulo. ¡Qué original forma de otorgar realismo! Además, a los que prefiráis los villanos a los héroes, estáis de enhorabuena, porque estos también campan por el universo de TDH. 

Os recomiendo echar un vistazo a la página: no tiene desperdicio y se nota las ganas e ilusión que han puesto en el proyecto. ¡Seguro que os estarán agradecidos si les leéis y ayudáis a que más gente les lea!
 
http://www.tiempo-de-heroes.com
Coordinadores y responsables del proyecto: Juan González Mesa, Daniel Estorach, Yolanda Díaz de Tuesta y Rafael Nebrera Ruiz 
Escritores: Juan González Mesa, Daniel Estorach, Díaz de Tuesta, Rafael Nebrera Ruiz, Antonio González Mesa, So Blonde, Jordi Armengol, Manuel Moledo y Rosa G Panera 
Ilustradores: Jordi Armengol, Miren Leyzaola, Olga Masià, Mamen Iglesias, Fany Carmona, Jose Barrero, Daniel Mendoza, Santiago Ramos, Estela Gaona y Litos. 
Compositores: Antonio Trigo.
Gracias a Rafael Nebrea por sus pacientes explicaciones.