domingo, 19 de junio de 2011

Sauce ciego, mujer dormida; de Haruki Murakami

"Desde muy pequeño siempre fui un niño que jamás se dejaba llevar. Era como si siempre estuviera metido en una especie de marco, vivía siempre procurando no salirme de él. Ante mí había algo parecido a una línea que me indicaba el camino. Era como una autopista bien señalizada. Para dirigirse a tal dirección, póngase en el carril de la derecha. Más adelante encontrará una curva. Está prohibido adelantar, etcétera. Si seguía las indicaciones, todo iría bien. Todo. Yo seguía la línea y todos me alababan. Todos me admiraban. [...]
Jamás tuve un solo problema que pudiera calificarse como tal. Pero, sin embargo, yo era incapaz de captar el sentido de la vida. A medida que crecía, más se fortalecía esa idea vaga. ¿Qué es lo que andaba buscando? No lo sabía. Síndrome de sobresalientes. Buenas notas en matemáticas, inglés, educación física, en todo. Mis padres me elogiaban, los profesores decían que iba muy bien, pude entrar en una buena universidad. Pero yo no sabía para qué servía en realidad, qué era lo que, de verdad, quería hacer. No tenía la menor idea de qué facultad debía escoger. ¿Tenía que ir a la Facultad de Derecho? ¿A la de Ingeniería? ¿O a la de Medicina? A mí me daba igual."


SINOPSIS 
Un volumen extraordinario de veinticuatro cuentos que ofrecen, condensadas, las mejores cualidades del escritor japonés, y son una muestra inmejorable de su dominio de la ligereza y la gravedad. Basta un detalle nimio o un golpe de azar para que algunos de los protagonistas de estas historias queden sumidos en una misteriosa melancolía, como si adivinaran en un gesto imprevisto el lado oscuro, o tal vez mágico, que esconden los comportamientos cotidianos. Algunos, como el protagonista de El séptimo hombre, intenta superar muchos años después, la pérdida de su mejor amigo, ocurrida en la infancia; otros sienten el impulso de pasear por el zoológico los días en que sopla un fuerte viento. Preparar la comida puede ser una excusa perfecta para desentenderse de los problemas de los demás, como en El año de los espaguetis, pero a veces es la realidad la que se impone, como la madre que en Hanalai Bay acude a recoger el cadáver de su hijo surfista tras morir atacado por un tiburón. Maestro en la creación de atmósferas, Murakami introduce en estos relatos no sólo elementos fantásticos y oníricos, donde mezcla con calculada ambigüedad el sueño y la vigilia, sino que echa mano de referentes como el jazz, o permite que los cuervos hablen y los chimpancés sean criminales. Pero, sobre todo, crea personajes inolvidables, enfrentados al dolor, al amor, a la sexualidad, rendidos ante la belleza, o necesitados de afecto, que, en su vulnerabilidad, aparecen como nuestros semejantes, nuestros contemporáneos.

Otra vez lo mismo que me pasó con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. De nuevo esa maestría a la hora de relatar situaciones, de caracterizar un personaje en unas pocas palabras bien combinadas, de hacer que todo parezca tan real a la par que surreal... Y de nuevo también esos finales que aún no he podido llegar a comprender. Esa globalidad que se me escapa como un globo. 

Hay partes que se hacen entretenidas, porque te hacen pensar o te plantean situaciones interesantes que no hubieras imaginado. Otras veces se lee por leer, sin llegar a ser extremadamente aburrido, pero pudiendo provocar sueño en caso de que el lector esté predispuesto a ello (después de comer es un ejemplo; otro sería la lectura de antes de dormir). 

En definitiva, estoy un poco decepcionada con Murakami aunque, ya que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, yo tropiezo tres, y probablemente dentro de no mucho acabe leyendo otro libro de éste escritor. ¿Por qué? Creedme, ni yo misma lo sé...



2 comentarios:

  1. Este libro lo tengo por leer. De Murakami he leído "Al sur de la frontera, al oeste del sol", "Tokio blues", "Sputnik mi amor", "After dark" y "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas". Todos son excelentes, salvo el de Tokio blues que lo encuentro un poco flojillo (y sin embargo es el que tiene más fama...).

    Si no te has leído más libros de él te recomiendo el de "Al sur de la frontera..." y el de "After dark".

    Por cierto, yo tampoco entiendo los finales de Murakami. Siempre me dejan perpleja :)

    Besos!

    Mika

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  2. Gracias por las recomendaciones! Pensaba leerme más de Murakami, a ver si alguno me convencía más, y me habían dicho que también estaba muy bien "Tokio Blues"... Otro con el que tal vez me haga es el de "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas". =)

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