martes, 17 de febrero de 2015

Un médico rural (Pequeños relatos); de Franz Kafka

"Justo donde las calles se separan, Wese se detiene, sólo se apoya con el bastón mirando hacia la calle más alejada. Su humor del momento. El cielo nocturno lo atrae, el azul oscuro, y lo dorado. Lo observa, sin saber. Sin saber, se pasa la mano por el pelo, bajo el sombrero levantado. Allá arriba, nada se junta para mostrarle el futuro inminente. Todo permanece en su lugar, inexplorable y sin sentido. En realidad, es juicioso que Wese siga andando, pero camina hacia el cuchillo de Schmar. 
-¡Wese! -grita Schmar, alzado sobre las puntas de los pies, con el brazo en alto y el cuchillo apuntando hacia abajo-. ¡Wese! ¡Julia te espera en vano!- y Schmar lo apuñala, a la derecha del cuello, y profundamente en el vientre. Cuando se abren de una cuchillada, las ratas de agua emiten un sonido como el de Wese.
-Hecho -dice Schmar, y arroja el cuchillo, ese lastre innecesario, contra la fachada más próxima-. ¡La bendición de asesinar! ¡El alivio, la inspiración por el correr de la sangre ajena! Wese, vieja sombra nocturna, amigo, camarada de cervezas, te escurres por el oscuro suelo de la calle. ¿Por qué no eres simplemente una burbuja llena de sangre, para que me pudiera sentar sobre ti, y así desaparecerías del todo? No todo se cumple, no todos los sueños en flor han madurado, tus pesados restos reposan aquí, inaccesibles ya a todo andar."
Fragmento de Un fratricidio
SINOPSIS
Fue en el Hradschin, el Barrio del Castillo de Praga, en el número 22 de la Callejuela del Oro, donde Franz Kafka (1883-1924) escribió estos relatos, que ya se publicaron en vida del autor bajo el título de
Un médico rural.
En sus breves textos Kafka evoca una y otra vez un mundo en parte irracional y en parte impredecible, pero siempre atemorizador, del que es prácticamente imposible escapar. Una vez el falso sonar de la campanilla del médico desencadena un rosario de desgracias, otra vez aparecen nómadas extraños frente a los que incluso el Emperador es impotente. Los chacales hablantes o el casi indefinible Odralek raptan al lector hacia el surrealismo. ¿Existe alguna salida de este desasosiego? Durante la búsqueda de la Ley, el guardián de la puerta da una respuesta: "Es posible, pero no ahora".

París, Londres... parece que son ciudades populares que todo el mundo quiere visitar. Pero hace varios meses que conocí Praga, y soy incapaz de pensar en ella sin evocar su ambiente envolvente, en el que unas veces flotaba Historia y otras romanticismo. Ninguna ciudad me ha transmitido tanto como esa. Lo nuestro (lo mío por ella) es un amor platónico y en el fondo temo el reencuentro, por si se rompe el bonito recuerdo que me llevé de allí. Bueno, uno de ellos, porque yo espero que Un médico rural, con su elegante edición en tapa dura, resista muchos años. Y a hablar de él y de su autor (y un poco de la ciudad que en algún momento compartieron) me dispongo.

Monumento a Franz Kafka (Praga)

En el complejo de edificios que conforma el Pražský hrad (Castillo de Praga), hay una calle estrecha llamada Zlatá ulička (Callejón del Oro). En el número 22 de la misma fue donde Kafka escribió los relatos que componen este librito. Supongo que en aquellos años se trataba de un lugar tranquilo, lejos de la algarabía de turistas que hoy visitan las tiendas y exposiciones aposentadas en lo que entonces eran viviendas. Tampoco sé si las paredes estarían tan bien pintadas y coloridas en aquellos tiempos. Sea como fuere, el Zlatá ulička es uno de los lugares con encanto de Praga y en su momento debió de ser tranquilo, porque el escritor, cansado de los ruidos que rodeaban su vivienda, lo eligió como refugio. Y a él se trasladó durante un año, junto con su hermana, para escribir los relatos que nos ocupan

Callejón del Oro (Praga)
A la izquierda, el número 22, ocupado ahora por una diminuta librería con títulos en varios idiomas.

El nuevo abogado, Un médico rural, En la galería, Un viejo manuscrito, Ante la ley, Chacales y árabes, Una visita en la mina, El pueblo siguiente, Un mensaje imperial, La inquietud del padre de familia, Once hijos, Un fratricidio, Un sueño e Informe para una academia son los catorce relatos que lo componen. Con una extensión que va desde las pocas líneas hasta las quince páginas, todos comparten sus extraordinarias rarezas. Tiene algo atrayente su surrealismo. Yo creo que son más para dejarse llevar por las sensaciones o imágenes que sugieren, porque no cuentan con un hilo argumental muy definido.

Ilustración para Un fratricidio

Esta edición de Vitalis incluye al final unas páginas añadidas que nos sitúan en el contexto de la obra. Su lectura no se asemeja a la de una enciclopedia sino que está enfocada como la narración de la historia de un personaje. Habla de cómo llegó Kafka al Callejón del Oro, de algunas de sus relaciones con la familia, de cómo era la casa y, en general, de lo que estaba pasando en el mundo durante aquel año 1616 en el que nacieron todos estos relatos. Intercala fragmentos extraídos de las cartas que el propio Kafka escribió, durante esos meses, a su prometida, a su padre o a su hermana. Y para mí, claro, fue un placer volver a ver Praga a través de otros ojos. Y también ahondar en los relatos ya leídos. Respecto a ellos se comentan de pasada algunos detalles sobre cómo podrían interpretarse. Y se afirma algo que me dejó muy tranquila:
Quizá la enigmática criatura llamada Odralek, del relato La inquietud del padre de familia, soltaría una estrepitosa carcajada ante tales intentos de dar con una explicación, pues los relatos son como el propio Odralek: "inapresables". Por mucho que nos esforcemos en clasificarlos, no encajan en ningún molde interpretativo, porque en los pasajes decisivos la realidad textual de la narración no coincide con el contexto del mundo real.  
Muestra de las páginas anexas al final del libro

He quedado contenta de haberme acercado a un autor que parece que es imprescindible conocer, y de haberlo hecho sin demasiado esfuerzo. Algunos relatos carecían totalmente de sentido, y no me gustaban nada, pero otros tenían algo especial (aunque tampoco tuvieran sentido). He echado en falta en varias ocasiones (¿en todas?) encontrar un mensaje; a veces sentía que estaba a punto de alcanzar ese mensaje pero sólo podía rozarlo, ver su silueta borrosa sin poder llegar a observarlo con nitidez. Pero ahora sé que es normal, que son relatos "inapresables" y que solo cabe dejarse manejar por su prosa apasionada, onírica o morbosa
Mi abuelo solía decir: "La vida es asombrosamente corta. Ahora, en el recuerdo, caigo de pronto en la cuenta de que, por ejemplo, a duras penas entiendo cómo un joven puede decidirse a cabalgar hasta el pueblo más próximo sin tener miedo de que, aparte de alguna desafortunada casualidad, el tiempo que dura una vida corriente y dichosa no baste ni con mucho para hacer semejante excursión."
Relato El pueblo siguiente



De lo que no tengo dudas es de que se trata del mejor recuerdo que he elegido en unas vacaciones. Un imprescindible si os animáis a convertiros en turistas de Praga.

3,5 / 5

9 comentarios:

  1. Con reseñas como la tuya, las mías se quedan a la altura del betún...XD

    Visité Praga en el 2002, hace ya tropecientos años y lo tengo todo muy borroso, además era muy pequeña y no lo disfruté casi nada, por eso ahora me acabas de dar una envidia tremenda y tengo ganas de viajar!

    Kafka para mi es sinonimo de amor. Me gusta mucho y éste no lo he leído. Aunque algunos de los cuentos no tengan sentido creo que por el mero hecho de ser de Kafka ya me interesan leerlos. Te haré caso y me dejaré llevar por las sensaciones, más que mirar la estructura y el sentido. Esto cuando pille este libro, que fácil no va a ser...

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    Respuestas
    1. No me saques los colores, ¡y mucho menos menospreciando lo que haces! ¿Has visto cómo eran mis primeras no-reseñas? Hazlo y ríete un rato.

      Suerte tienes de poder disfrutar Praga por primera vez. Es mentira que París es el sitio más romántico. A lo mejor por eso Kafka te parece amor, porque Praga se lo pegó ;)

      A mí, quizá si no hubiera visitado su casa no me llamaría tanto la atención, pero de momento quiero probar también con su Metamorfosis.

      Esta edición quizá es difícil de pillar (no sé si se podrá conseguir en Internet), pero me parece que vi que había una de Impedimenta (esa maravillosa editorial). =)

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  2. De Kafka he leído su obra más conocida. Prefiero leer otras antes que estos relatos aunque tampoco los descarto.

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  3. Es un autor del que no he leído nada pero los relatos no son lo mío, así que no creo que llegue a decidirme por este libro
    Besos

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  4. Es cierto que Kafka es imprescindible para todos los lectores, de esos autores que es imperativo conocer. Su prosa siempre es clara y se lee con placer, son las ideas que trabaja las que resultan algo más barrocas, pero no su prosa. He leído un par de estos relatos que hoy nos traes pero no todos ¡Qué edición tan bonita! Bss

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    Respuestas
    1. Completamente de acuerdo. Es cierto, su lenguaje es muy sencillo, lo complicado es lo que cuenta, describe y desarrolla. Aún me queda mucho por descubrir de Kafka. Supongo que lo siguiente será su conocida Metamorfosis. Besos!

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  5. A mi Kafka me encanta, y ando detrás de esta edición. Me parece una verdadera preciosidad
    besos

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  6. No me animo...todavía no me he estrenado con el autor y los relatos no es con lo que más suelo acertar.
    Un beso!

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  7. Uf... no me gustan los relatos... no se porque supongo que como en el instituto me obligaron a leer varias novelas de relatos les cogí mania :P Así que pasare jajajaja

    ¡Un besito!
    -Gin-

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