-Ansía buscar a Dios.
-Exactamente. El Fino Amor consiste en cambiar ese anhelo de Dios por la emoción espiritual de la pasión entre una mujer y un hombre.
-Pero eso es una blasfemia. Una herejía."
Comienzo contándoos la historia de cómo llegó a mis manos. Fue un idílico día veraniego en la Feria del Libro de Madrid, un evento que intento no perderme nunca. Recorríome filas y filas de puestos, uno tras otro, haciendo las delicias desesperando a mis acompañantes a lo largo de aquel camino que parecía interminable. Era la feria del libro, y TENÍA que comprar un libro -sé que suena consumista, pero también sé que me entenderéis-. Además no podía ser uno cualquiera, sino uno que me hiciese especial ilusión. Y normalmente lo que más ilusión me hace en la feria del libro es un libro firmado... pero ninguno de los que firmaban me convencía demasiado. Hasta que, al final del todo, cuando ya me iba, en el último momento como en las pelis, me topé con Rosa Montero y su obra, y su Historia del Rey Transparente que en varias ocasiones me había querido comprar sin llegar a hacerlo. ¡Era la oportunidad perfecta!
Nos encontramos, ni más ni menos, con lo que dice la contraportada. Bueno, lo de "ni más" lo retiro, porque nos encontramos, evidentemente, con mucho más.
En el inicio me topé con una literatura bonita, sencilla y al mismo tiempo un poquito poética. Descubrí la forma de escribir de Rosa Montero, y creo que incluso se me pegó algo de ella, como me suele suceder con muchos autores, que cuando me pongo a escribir algo imito de forma inconsciente su particular estilo. Y este en concreto me gustó, me gustó bastante.
A medida que avanzaba en su lectura la historia se me iba antojando llena de típicos tópicos. A veces perdía parte de su gracia y se convertía en un relato de aventuras medievales de lo más manidas: torneos de caballeros y caballeros andantes y todo eso. Seguía entreteniéndome eso sí, pero no más de lo que pudiera haberlo hecho cualquier otro libro sencillo. Yo quería más.
Al final conseguí más. A medida que avanzaba, poco a poco, fui descubriendo un trasfondo en sus líneas, ideas interesantes y una ambientación agradable. Rosa Montero considera este libro como de género fantástico y de aventuras, y yo me pregunto por qué, ya que no tiene nada de fantástico. Lo que sí ocurre es que la autora es capaz de envolverlo todo en un aire mágico, surreal, de misterio. Juega con hechos históricos verídicos y elabora una mezcolanza con ellos, tanto en el tiempo como en el espacio, creando paisajes insólitos y situaciones de cuento. Todo esto, aprovechando ese regusto a antiguo que esconden las historias medievales.
Los personajes terminan haciéndose entrañables. No queda más remedio que empatizar con Leola, que me ha parecido un personaje muy "amable". Lo mismo con el resto, un grupito variopinto individuos, cada uno con sus particularidades, una familia de lo más curioso y entrañable que Leola va creándose a su alrededor en sustitución a la que ha perdido.
Y el final, ese final en el que no se sabe si reír o llorar, porque todo depende de hasta dónde lleguen tus convicciones.
Os invito a descubrir la Historia del Rey Transparente... si es que conseguís que alguien os la termine de contar.

