He adquirido la costumbre de sacar cómics (o novelas gráficas, que ahora lo llaman así) de tres en tres en la biblioteca. Aunque me parece que ese hábito se va a acabar pronto porque no me da la vida, que también sigo con los libros. En fin, después de la decepción (esta) que me llevé con el primero de la tanda, en este aumentó un poco el grado de satisfacción. (Con el tercero, que traeré más adelante, llegó al grado sumo.)
No sé si habréis oído hablar antes de este título. Yo sí, y creía haber leído buenos comentarios, así que en cuanto lo vi en la estantería no dudé en llevármelo a casa. Además se ha adaptado al cine y la película también se ha llevado muy buenas críticas (la tengo pendiente, pero dura tres horas y no encuentro el momento de reunirlas; creo que terminaré viéndola por entregas).
El cómic no creo que sea para tirar cohetes. Lo definiría con la palabra "absorbente", pero más allá de eso, no me ha marcado. Se lee muy bien: yo leí una tarde unas pocas páginas y el resto lo terminé una noche, antes de irme a la cama (curiosamente no me quedé dormida, hacía mucho que no me pasaba algo así).
Me sorprendió la forma en que comienza, bastante más dramática de lo que esperaba. Bien pensado, toda la historia es un poco triste: una tristeza que a veces disminuye a melancolía y otras se transforma en drama, y a la que contribuye el tono frío de las ilustraciones. Aunque también hay destellos de luz, la sensación que deja es de melancolía.
Es interesante también por el tema que aborda, acerca del cual yo he leído poco: la homosexualidad. Lo hace desde el punto de vista de Clementine, una adolescente que lleva una vida normal hasta que se va dando cuenta de que no siente lo que debería sentir cuando está con chicos. Está muy confusa, y le confunden más los sueños recurrentes que tiene por las noches, sueños íntimos con una chica de pelo azul con la que se cruzó en la calle.
Paulatinamente la vemos ir creciendo y cambiar su mentalidad. Es fácil desmoronarse y pensar que no eres normal, que está mal, siendo chica, sentir esas cosas por otra chica. ¿Basta con amar, o además hay que amar al sexo correcto? Asistimos a su continua lucha por aceptarse tal como es, y lograr que los demás la acepten también. Tiene amigos que la desprecian, pero otros la ayudan. ¿Qué pensarán sus padres?
El final es casi el esperado. Sencillamente, se cierra el círculo. No hay giros imprevistos, sólo personajes, sentimientos, dudas, reflexiones, búsqueda de identidad.
3,5




