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lunes, 20 de mayo de 2013

Reinventarse: tu segunda oportunidad; del Dr. Mario Alonso Puig

"Hay personas que reaccionan inmediatamente con ira ante la más mínima provocación. Hay seres humanos que experimentan profundos sentimientos de culpa sencillamente cada vez que ocurre algo doloroso, aunque ellos no tengan nada que ver. Es importante saber que muchas de estas emociones no son nada más que patrones automáticos de respuesta, puros automatismos que hemos reforzado una y otra vez a lo largo de los años. Ahora quiero que el lector se imagine a las células de un cuerpo humano continuamente sometidas a ese aluvión de hormonas relacionadas con la ira o la culpa. La membrana va a necesitar desarrollar un mayor número de receptores, de puertas de entrada, ante la llegada de tantas moléculas. Es como si la propia célula se acomodara a este entorno químico y de esa manera se convirtiera en una célula con sentimientos de ira o de culpa. No cabe duda de que esto podría tener una repercusión en la manera en la que va a funcionar esta célula, en los genes que se van a expresar y en los que no."
SINOPSIS 
El Dr. Mario Alonso Puig nos ofrece un mapa con el que conocernos mejor a nosotros mismos. Poco a poco irá desvelando el secreto de cómo las personas creamos los ojos a través de los cuales observamos y percibimos el mundo. Son estos ojos los que tantas veces hacen que nos enfoquemos en las culpas del pasado y no en las posibilidades del futuro. El futuro que este libro nos permitirá afrontar con una nueva mirada.
Temo que la palabra autoayuda, que no me queda otra que escribir, os espantará a algunos de vosotros (como tal vez haría conmigo). Siendo estrictos, esto no es del todo un libro de autoayuda. Y diréis: "¿por qué? ¿porque aparece la palabra Dr. delante del nombre del autor?" El que sea un médico el que lo escribe no asegura que  vaya a ser algo científico. Y, pese a que está apoyado en la ciencia y ello se evidencia en varias ocasiones, a mí me ha dejado un sabor a autoayuda más que a ciencia.

A decir verdad, no es este un libro que pueda adjetivar como imprescindible. Tampoco me ha dejado huella. Si bien es cierto que lo que cuenta puede resultar interesante, que se lee fácilmente y que en ningún momento me ha resultado tedioso. Si lo he leído ha sido porque una persona me lo prestó, de forma desinteresada y con toda la ilusión. Ilusión que yo compartí pues me sorprendió que, pese a la poca relación que me unía a ella, tuviera a bien confiármelo. 

Durante toda la lectura también experimenté la continua sensación de haber leído aquello en alguna parte. Hubo algún fragmento que me recordó a El cerebro social, un libro de divulgación científica reseñado en el blog, muy recomendable por cierto para los curiosos del cerebro humano.

Creo que, pese a que me haya dado poca cuenta, de forma subrepticia Reinventarse me ha aportado algo, aunque fuese en el periodo de tiempo que estaba leyéndolo. A veces tengo una vida algo estresante (o yo misma me estreso) y tuve la sensación de que me ayudaba a mantener la calma y tomarme las cosas con más tranquilidad. 

Pero no todo trata de combatir el estrés. También nos habla, por ejemplo, de saber comprender y respetar a los demás, controlándonos en las situaciones en que sentimos unas ganas irrefrenables de "atacar" al prójimo. Es una parte que me gustó especialmente, aunque a veces se enfoca de una forma visiblemente religiosa, pero son ideas que se pueden extrapolar a cualquier ámbito. 

Con solo 177 páginas, está dividido en capítulos cortos, cada uno de los cuales se centra en una temática. En ellos el autor parece hablarnos de tú a tú y nos transmite las ideas de una manera clara y fácil de leer. Entre párrafo y párrafo se intercalan recuadros que destacan las sentencias más importantes del texto, así como un resumen de una frase al final de cada capítulo. Además, una de las cosas más entretenidas son las anécdotas o cuentos populares que de vez en cuando emplea el autor para ejemplificar sus testimonios.

Desde luego, no me atrevería a recomendarlo a alguien a quien la palabra "autoayuda" le cause alergia. No obstante me consta que es un libro que, en menor o mayor medida, ha contribuido a ayudar a algunas personas a salir adelante. Y, pese a que para mí no ha supuesto una gran lectura, si ha llegado a mis manos ha sido gracias al boca a boca, que ya es algo meritorio.


domingo, 16 de enero de 2011

El cerebro social; de Michael S. Gazzaniga

"Nuestra especie necesita creer. La creencia sirve de guía, de control y dicta las normas de comportamiento. Es evidente que todos desarrollamos una creencia sobre nosotros mismos. Es fácil imaginar que también necesitamos tener creencias sobre los acontecimientos externos. No importa que se llamen "Cristo", "Mahoma" o "mecánica cuántica", todas son creencias que posibilitan la acción humana."
SINOPSIS
Durante siglos, el pensamiento occidental ha alimentado la idea de que nuestra conducta y nuestros pensamientos son producto de una entidad unitaria -la «mente»- que reside en ese intrincado laberinto de conexiones neuronales que es el cerebro. Desentrañar la estructura oculta en la densa maraña cerebral es uno de los grandes desafíos de la ciencia moderna. Michael Gazzaniga -famoso por sus experimentos sobre el cerebro dividido- es uno de los exploradores que con más éxito se ha adentrado en este laberinto. El cerebro social es la crónica de sus viajes por las moradas de la mente, escrita en el lenguaje llano, asequible a todo el mundo y portadora de noticias sorprendentes: la mítica mente unitaria y consciente no existe. Lo que se oculta en el interior del laberinto es una «sociedad» de sistemas relativamente independientes (módulos), capaces de funcionar unos al margen de otros, y de los que nuestra conciencia muchas veces no tiene noticia. En palabras de D. Dennet, este libro constituye «una apasionante introducción a una serie de formas nuevas y sorprendentes de pensar sobre la mente humana».

Con “El cerebro social”, Gazzaniga nos abre las puertas al mundo de la investigación neurológica y analiza, a través de sus vivencias, una serie de descubrimientos que, poco a poco, nos llevan a una comprensión mayor de los procesos de la mente. Todo lo que al principio parecía evidente ya no lo es tanto: la manipulación del cerebro puede hacer que la realidad se transfigure y mostrarnos asombrosos fenómenos.

Una idea que se repite a lo largo de todo el libro es la modularidad. Continuamente se habla de cerebro izquierdo y cerebro derecho, de módulo intérprete y módulo lingüístico o “hablante”… De un modo muy gráfico, el autor explica la presencia en el cerebro de distintos tipos de módulos. Cada uno codifica un determinado tipo de estímulo o información. Pero lo más curioso es cómo unos pueden exteriorizar verbalmente esa información, mientras que otros son incapaces. Y son precisamente esos módulos “mudos” los que no tienen otra forma de darse a conocer que generar en el individuo otro tipo de respuestas, actos o movimientos que nosotros calificamos de “inconscientes”. Esto me lleva a pensar, ¿qué cantidad de información del mundo que nos rodea se escapará a nuestra conciencia, solo porque los módulos que la procesan no son capaces de dárnosla a entender de forma verbal? 

Asombroso es también el modo en que se explica la formación de creencias, a través de un hemisferio izquierdo que trabaja como intérprete de nuestros a veces incomprensibles actos. Y cómo, por tanto, nuestras creencias variarán en función de la manera en que lo hagan nuestros actos. Lo cual me lleva a plantearme si realmente tenemos control sobre nosotros mismos, o es nuestro cerebro el dueño y señor de todo...

Un libro más, entretenido unos ratos pero insustancial otros. A pesar de ser interesante, hay veces que da muchas vueltas para volver a decir lo mismo, y al final la idea general se repite capítulo a capítulo (aunque vista desde perspectivas distintas). 


domingo, 31 de octubre de 2010

El universo de la conciencia; de Gerald M. Edelman y Giulio Tononi

"¿Por qué sentimos el rojo de la manera en que lo sentimos? ¿Y sería posible que lo que tanto usted como yo llamamos rojo en realidad me parezca rojo a mí y verde a usted, y que eso no importe para nada?"

SINOPSIS
¿Qué pasa en nuestras cabezas cuando pensamos? Esta y otras preguntas similares acerca del fascinante universo de la consciencia nos las explican de froma magistral y atrevida Edelamn, Premio Nobel de Medicina y Tononi, distinguido neurobiólogo reconocido mundialmente.
A pesar de resultar en algunos casos complejo y pesado de leer, el libro ofrece una interesante descripción sobre los mecanismos subyacentes a nuestra conciencia. A través de un razonamiento progresivo (y asombroso) va guiando al lector desde los rudimentos de la conciencia hasta sus más intrincados mecanismos (o al menos tan intrincados como el lector medio es capaz de entender).

Al final, una acaba con una idea bastante definida de lo que es ser consciente, aunque siempre desde el punto de vista de los autores, claro, porque cada uno piensa de forma distinta. En este caso, el proceso consciente se presenta como algo unido pero a la vez separado, que tiene integridad pero al tiempo gran diferenciación. Esta gran paradoja es lo que más se repite, y lo que más me ha llamado la atención. Cómo, simplemente por perder una de estas dos cualidades, la conciencia deja de ser conciencia, y se transforma en ataque epiléptico o en sueño profundo.

Siempre queda abierto el debate de si estos procesos mentales son mera física y química, o hay algo más. Personalmente tendía a ser partidaria de lo segundo, aunque mi parte objetiva me decía que sólo lo hacía porque necesitaba esa parte espiritual en mi vida. En el fondo, siempre tenía una vocecita que me susurraba que todo era producto de las leyes de la naturaleza, que no había nada más. Pues bien, este libro me ha abierto los ojos a una nueva perspectiva: el enmarañado e inconmensurable mundo de conexiones de nuestro cerebro. ¿No es precisamente eso, la inmensidad de las conexiones de la mente, la complejidad de la física y la química que la rigen, algo de por sí sobrenatural? Posiblemente nos quede mucho para llegar a comprender ese ente casi inabarcable que es nuestra conciencia y, por muchas “leyes terrenales” que la rijan, estas seguirán siendo para nosotros parcialmente incomprensibles y legendarias.