lunes, 14 de marzo de 2011

Elantris; de Brandon Sanderson

"-Haces que parezca que queremos estar aquí dentro. Como si fuera un privilegio.
-Y eso es exactamente lo que deberíamos sentir."


SINOPSIS
La ciudad de Elantris, poderosa y bella capital de Arelon, había sido llamada la 'ciudad de los dioses'. Antaño famosa sede de inmortales, un lugar repleto de poder y magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora sólo acoge a los nuevos 'muertos en vida'postrados en una insufrible 'no-vida' tras una misteriosa y terrible 'transformación'. En un único volumen, una maravillosa historia de la moderna fantasía en que la política, el amor y, también, la religión desempeñan un papel extraordinario.


No sabría si calificar esta historia de buena, de muy buena o de excelente. Decir "me ha gustado" sería sencillo y sería verdad, pero en qué grado ni yo misma sabría decirlo. Lo que sé es que hace casi exactamente 12 h que terminé de leerla y, a medida que pasa el tiempo, echo más de menos a los personajes (y a sus vidas, por supuesto). Además, si unimos las alabanzas que recibí del libro antes de leerlo al hecho de que no me ha decepcionado, podemos concluir que, al menos, es un libro "muy bueno".

¿A qué se puede atribuir esta sensación que me ha dejado? Como ya he dicho antes, uno de los factores son los personajes. Tras vivir con ellos toda la historia terminan haciéndose entrañables. Pero eso es al fin y al cabo lo que debe pasar con toda novela que se precie, ¿no? Otro aspecto que aumenta la"puntuación" que le doy al libro es su originalidad: y es que se trata de una novela fantástica, pero a) con una temática que se sale de lo común; b) con una forma más o menos nueva de concebir la magia, o si no nueva poco usual; c) con pequeñas metáforas, por así llamarlas, que te enseñan cosas de la vida. Además, sobre todo al final, ¡tiene un montón de giros argumentales y sorpresas en cada esquina!
 
Pero claro, no puedo decir todo lo bueno, si no critico algo no me quedo tranquila, y además acabo de decir que no llega a ser un libro "excelente", sino que se queda en "muy bueno". Realmente, lo que hace que baje algo de puntuación son dos pequeños detalles: a) que no me convence la forma en que está escrito en algunas partes (tomarse esto como una nimiedad que solo molesta a una tiquismiquis) y b) que al principio no es tan interesante como al final, es decir, se puede leer y no es aburrido, pero tampoco llega a enganchar del todo hasta casi la mitad.

Y más o menos, hasta aquí puedo leer. Un libro recomendable y entrañable, resumiría, o esa es la idea que tengo ahora mismo en la cabeza. Nos enseña que, aunque haya metas que parezcan imposibles de alcanzar, siempre hay una esperanza. Que con esfuerzo, todo es posible.


domingo, 13 de marzo de 2011

Destino oculto

El carismático político David Norris (Matt Damon) está a punto de ser elegido senador cuando conoce a la preciosa bailarina de ballet contemporáneo Elise Sellas (Emily Blunt), una mujer diferente a todas las que ha conocido hasta ahora. Se da cuenta de que se está enamorando de ella y descubre que unos extraños hacen todo lo posible para impedirlo.
David no tarda en entender que debe luchar contra el mismo Destino, los hombres del Departamento de Ajuste usarán todo su poder, que es considerable, para que David y Elise no compartan su vida. Deberá escoger entre dejar que Elise se vaya y seguir el camino predestinado, o arriesgarlo todo desafiando al Destino para estar con ella.
Una película que me ha producido sensaciones contradictorias, tanto buenas como malas, aunque más de las segundas que de las primeras. Tiene como puntos a favor el tema que plantea (típico tópico de "¿Se puede cambiar el destino?") de una forma bastante original, y por otro lado que es entretenida, manteniendo al espectador atento y despierto, aunque sea por curiosidad ante lo que puede pasar. Tiene como puntos en contra lo mal que maneja el tema que plantea y lo decepcionado que deja al final al espectador, que se encuentra con que no pasa nada. Nada excepto un final repentino sacado de la manga, claro. Y poco más que decir, a parte de la trama, que es escasa y poco creíble, ya que cualquier cosa puede ocurrir de cualquier forma.

Conclusión: bien para ver en casa, mal para ver en cine.

domingo, 6 de marzo de 2011

El discurso del rey

Tras la muerte de su padre, el rey Jorge V (Michael Gambon), y la escandalosa abdicación del príncipe Eduardo VII (Guy Pearce), Bertie (Colin Firth), afectado desde siempre de un angustioso tartamudeo, asciende de pronto al trono como Jorge VI de Inglaterra. Su país se encuentra al borde de la guerra y necesita desesperadamente un líder, por lo que su esposa Isabel (Helena Bonham Carter), la futura reina madre, le pone en contacto con un excéntrico logopeda llamado Lionel Logue (Geoffrey Rush). A pesar del choque inicial, los dos se sumergen de lleno en una terapia poco ortodoxa que les llevará a establecer un vínculo inquebrantable. Con el apoyo de Logue, su familia, su gobierno y Winston Churchill (Timothy Spall), el rey supera su afección y pronuncia un discurso radiofónico que inspirará a su pueblo y lo unirá en la batalla.

Qué mejor forma de empezar la sección de cine que con esta película, recientemente ganadora de 4 Óscar: mejor película, mejor guión original (David Seidler), mejor actor (Colin Firth) y mejor director (Tom Hooper). Hoy he tenido el placer de verla, y me ha resultado realmente inspiradora, ¡tanto como para animarme a escribir esto! Como hago con los libros, procuraré limitarme a expresar mi humilde opinión, lo que me ha hecho sentir... teniendo en cuenta que no soy tan entendida de cine como de literatura.

Empiezo hablando del actor protagonista. Bueno, lo único que puedo comentar es que me encanta, pero ya no sé si es el actor en sí o su forma de actuar, ya he dicho que no soy muy entendida... El resto del mundo dice que lo hace bien, así que me lo creo. Pero sí, parece que lo hace bien, muy bien. Al menos a mi me ha encantado, me ha transmitido mucho. ¡Me he dado cuenta de que yo misma me agobiaba con él durante sus temidos discursos!

En cuanto al guión... bueno, yo no sabía qué Óscars había ganado la película cuando la vi, y a pesar de eso uno de los pensamientos que pasó por mi cabeza fue: qué diálogos más magníficamente construidos. Esta película sin ellos no sería lo mismo. Y es que El discurso del rey no es para nada una película de acción. Las escenas transcurren lentamente, hay muchísimos diálogos y poco  movimiento. Y en ningún momento aburre. Tiene sus escenas graciosas, que me hicieron reír un montón y curiosamente acabo de conocer que son las que han censurado en EEUU (no entiendo qué les ven de malo), y tampoco le faltan momentos conmovedores.

Especial mención también al actor que hace de Lionel, el terapeuta que ayuda al rey a superar su tartamudeo y su timidez. La relación entre ambos es lo más bonito de la historia. Y es que a decir verdad el argumento no parece muy emocionante (un rey que intenta superar su tartamudeo), pero la película en sí merece la pena. Fue lo que me dijeron a mi antes de verla, y he podido comprobar la veracidad de la afirmación.

En definitiva, recomiendo la película. Me ha influido bastante, me ha parecido muy curiosa y me ha enseñado algo de historia (aunque poco, se agradece). Resulta que, a pesar de que parecía estar bien ambientada, con unos personajes que me han parecido muy creíbles, se han tomado algunas licencias en ciertos aspectos, que se alejan de los hechos reales. Al llegar a casa y meterme en Internet lo primero que he hecho ha sido buscar información sobre el rey Jorge VI y su verdadera vida, comparando realidad con ficción. Por si a alguien le interesa, hay un vídeo en youtube titulado El verdadero discurso del rey. En él se puede ver lo que su propio nombre indica: al verdadero rey haciendo su verdadero discurso. Aunque está en inglés, puede notarse algo de tartamudeo a veces, y habla con un ritmo muy parecido al de la película.

domingo, 13 de febrero de 2011

Choque de reyes; de George R. R. Martin

"-Abre el ojo.
-Ya los tengo abiertos, ¿es que no lo ves?
-Tienes dos ojos abiertos. [...] Uno, dos.
-Es que solo tengo dos.
-Tienes tres. El cuervo te dio un tercer ojo, pero no lo abres. […]Con dos ojos puedes verme la cara. Con tres podrías verme el corazón. Con dos puedes ver aquel roble. Con tres podrías ver la bellota de la que nació y el tocón seco en que se convertirá algún día. Con dos no ves más allá de tus paredes. Con tres podrías ver el mar del Verano, al sur, y el norte más allá del Muro."
SINOPSIS
Un cometa del color de la sangre hiende el cielo, cargado de malos augurios. Y hay razones sobradas para pensar así: los Siete Reinos se ven sacudidos por luchas intestinas entre los nobles por la sucesión al Trono de Hierro. En la otra orilla del mar Angosto, la princesa Daenerys Targaryen conduce a su pueblo de jinetes salvajes a través del desierto. Y en los páramos helados del norte, más allá del Muro, un ejército implacable avanza hacia un territorio asolado por el caos y las guerras fratricidas.
Ya era hora de que me dignara a comentar esta obra de arte. Lo que ha conseguido este libro hacer conmigo pocos lo han hecho antes. Creí que era una persona inexpresiva, ¡hasta que me descubrí haciendo todo tipo de muecas, gestos y aspavientos ante las diversas situaciones que el autor planteaba con sus personajes! Eran situaciones inesperadas, otras graciosas, muchas ingeniosas (Tyrion pasará a la historia) y otras tantas escandalosas y esperpénticas. Todo teñido de realismo y una pequeña dosis de magia, como solo Martin sabe hacer. Muchas emociones, en definitiva. Lo estoy intentando describir, pero no me salen las palabras adecuadas. Sencillamente, este libro se ha convertido en uno muy especial, me ha vuelto loca, ¡quiero más! Pero los demás me los voy a racionar, que no quiero luego tener que esperar mucho hasta que salga una nueva entrega. Por cierto, que en mi opinión, Choque de reyes no tiene nada, pero que nada, que envidiar a Juego de Tronos.


SPOILER [en letras blancas]
Tenía que decirlo, de una forma u otra: el Perro me enternece un montón. ¡Me encanta ese personaje! No digo que sea mi favorito ni mucho menos (Tyrion y sus comentarios no tienen precio), pero especialmente sus escenas con Sansa me conmueven. Esa en la que están a solas en la habitación, en la que él está bebido... Se muestra su lado sensiblón y frágil... La verdad es que fue una de mis partes favoritas, que viví con más intensidad.

domingo, 16 de enero de 2011

El cerebro social; de Michael S. Gazzaniga

"Nuestra especie necesita creer. La creencia sirve de guía, de control y dicta las normas de comportamiento. Es evidente que todos desarrollamos una creencia sobre nosotros mismos. Es fácil imaginar que también necesitamos tener creencias sobre los acontecimientos externos. No importa que se llamen "Cristo", "Mahoma" o "mecánica cuántica", todas son creencias que posibilitan la acción humana."
SINOPSIS
Durante siglos, el pensamiento occidental ha alimentado la idea de que nuestra conducta y nuestros pensamientos son producto de una entidad unitaria -la «mente»- que reside en ese intrincado laberinto de conexiones neuronales que es el cerebro. Desentrañar la estructura oculta en la densa maraña cerebral es uno de los grandes desafíos de la ciencia moderna. Michael Gazzaniga -famoso por sus experimentos sobre el cerebro dividido- es uno de los exploradores que con más éxito se ha adentrado en este laberinto. El cerebro social es la crónica de sus viajes por las moradas de la mente, escrita en el lenguaje llano, asequible a todo el mundo y portadora de noticias sorprendentes: la mítica mente unitaria y consciente no existe. Lo que se oculta en el interior del laberinto es una «sociedad» de sistemas relativamente independientes (módulos), capaces de funcionar unos al margen de otros, y de los que nuestra conciencia muchas veces no tiene noticia. En palabras de D. Dennet, este libro constituye «una apasionante introducción a una serie de formas nuevas y sorprendentes de pensar sobre la mente humana».

Con “El cerebro social”, Gazzaniga nos abre las puertas al mundo de la investigación neurológica y analiza, a través de sus vivencias, una serie de descubrimientos que, poco a poco, nos llevan a una comprensión mayor de los procesos de la mente. Todo lo que al principio parecía evidente ya no lo es tanto: la manipulación del cerebro puede hacer que la realidad se transfigure y mostrarnos asombrosos fenómenos.

Una idea que se repite a lo largo de todo el libro es la modularidad. Continuamente se habla de cerebro izquierdo y cerebro derecho, de módulo intérprete y módulo lingüístico o “hablante”… De un modo muy gráfico, el autor explica la presencia en el cerebro de distintos tipos de módulos. Cada uno codifica un determinado tipo de estímulo o información. Pero lo más curioso es cómo unos pueden exteriorizar verbalmente esa información, mientras que otros son incapaces. Y son precisamente esos módulos “mudos” los que no tienen otra forma de darse a conocer que generar en el individuo otro tipo de respuestas, actos o movimientos que nosotros calificamos de “inconscientes”. Esto me lleva a pensar, ¿qué cantidad de información del mundo que nos rodea se escapará a nuestra conciencia, solo porque los módulos que la procesan no son capaces de dárnosla a entender de forma verbal? 

Asombroso es también el modo en que se explica la formación de creencias, a través de un hemisferio izquierdo que trabaja como intérprete de nuestros a veces incomprensibles actos. Y cómo, por tanto, nuestras creencias variarán en función de la manera en que lo hagan nuestros actos. Lo cual me lleva a plantearme si realmente tenemos control sobre nosotros mismos, o es nuestro cerebro el dueño y señor de todo...

Un libro más, entretenido unos ratos pero insustancial otros. A pesar de ser interesante, hay veces que da muchas vueltas para volver a decir lo mismo, y al final la idea general se repite capítulo a capítulo (aunque vista desde perspectivas distintas).