viernes, 24 de mayo de 2013

Intersecciones; de Pablo de Aguilar González

"-Es lo que me ha sucedido, Nanas. Entre tanta circunferencia, por fuerza las ha de haber secantes... Se cruzan unas con otras. Y por lo que sea, yo pasaba por una de esas intersecciones, y cambié la línea... Solo que en vez de dos líneas, lo que se cruzaron fueron dos universos de tres dimensiones. ¿Por qué no ha de haber una cuarta, una quinta? Siempre nos creemos el centro de la Creación. Primero fue la Tierra, luego, todo giraba alrededor del Sol, después la galaxia... ¿Por qué quedarnos donde estamos? Nunca aprendemos... Y no somos más que puntitos, Nanas...
-Fulgen...
-¿Lo entiendes, verdad?
-Fulgen... ¿Y si echamos otro?"
SINOPSIS
¿Qué ocurriría si, de pronto, eres otra persona? Fulgencio te cuenta la historia de cómo, a partir de un encuentro casual en el híper con un desconocido, todo su entorno cambia repentinamente. Su vida se ha convertido en la de un indigente al que la policía culpa de la muerte de otro vagabundo, y una sin techo desdentada parece ser íntima suya. Desde ese momento, el protagonista debe lidiar con dos problemas: recuperar su vida y averiguar qué sucedió en el crimen que se le achaca. Una trama ágil y divertida ambientada en los terrenos que nos son más cotidianos para disparar, con humor y gran acierto, el dardo de la sospecha sobre lo más sagrado que posee el hombre contemporáneo: su cómoda e incuestionable identidad.
Terminé de leer Intersecciones y sentí unas ganas irrefrenables de reseñarlo. Pero no podía. El tiempo brillaba por su ausencia. Así que abrí una pequeña válvula de escape y opiné en Amazon. Temía que todo lo que me había inspirado se desvaneciera...
Pero no, aquí sigue. Como el primer día. O mejor, algo menos apasionado. Es preferible poner un poco de distancia, que luego corres peligro de ponerte demasiado entusiasta, entusiasmar a los demás, y... las expectativas, que es malo que suban mucho. No vaya a ser.

Hay una palabra con la que se pueden resumir las dos novelas publicadas hasta el momento de este autor: entrañables. Hace tiempo que encontré las obras de Pablo de Aguilar Entre montones de libros y me animé con su novela Los pelícanos ven el norte, pero Mientrasleo (a cuyo "club" voy a unirme) no se rinde, y a causa de su insistencia decidí hacerme también con Intersecciones.  No fue un acto a ciegas: la recomendación hubiera caído en saco roto de no ser porque me encantó el estilo de Pablo en Los pelícanos. Además, mientras que dicha novela la leí en ebook, ésta que os traigo hoy la he podido disfrutar físicamente.

Ya las primeras líneas, que quise atisbar antes de pretender leerlo, me dejaron con ganas de empezarlo de inmediato. Y es que se trata de una novela muy finita, de apenas 173 páginas, pero con un contenido muy destacable. El inicio capturó mi atención enseguida: ¡construye teorías sobre universos valiéndose tan solo de puntitos y de líneas! A mí, no sé por qué, me maravilló la sencillez y el contenido de esa pequeña introducción. Pero ocurrió algo gracioso. Llegué al final y leí que en realidad era un fragmento del "Diario de Francisco Lorente" y me decepcioné. Ya estaba encumbrando a Pablo por ese magnífico comienzo, y a ese tal Francisco no lo conocía. Después me enteré de que era un personaje de la novela, y Pablo volvió felizmente a subir puestos (aunque, a aquellas alturas, ya casi no lo necesitaba).

Conocemos a continuación a Fulgencio, el protagonista y auténtico narrador. Él nos cuenta todo lo que le sucede; a veces parece que recurre a nosotros para desahogarse, o para no sentirse tan solo, pero desgraciadamente somos incapaces de ayudarle en eso. Él tenía una casa, a Susana y a su perro Babi. Empezamos acompañándolo mientras empuja el carro de la compra (que se desvía siempre hacia el mismo lado) y vamos presenciando, compartiendo su incredulidad, cómo lo que hasta entonces era su vida se transforma en la vida de otro. Él queda en el aire, sin nadie, sin nada, como una pluma que se balancea hasta que encuentra un lugar en el que posarse. Ese lugar es un banco, o un Hogar del vagabundo. Ese lugar, sobre todo, es Nanas.

Nanas es una vagabunda. Una más (aunque puede que él no piense eso) del grupo de vagabundos con el que Fulgen (así es como le conocen ahora) empieza a codearse en su nueva vida. Pero él no puede dejar de pensar que esa no es su vida. Sigue intentando encontrar un hilo que le permita volver a la anterior. Su suegra. Sus compañeros de oficina. A medida que pasa el tiempo, ya no sabe qué prefiere. Empieza a descubrir cosas. Y conoce al Francisco del que os hablaba, que le explica sus teorías sobre los puntitos y las líneas que se cruzan.

Y entre todo el lío, por si fuera poco, hay un asesinato y una misteriosa maleta.

Los que me conocen saben que me gusta mucho usar la palabra "creo", pero la voy a dejar de lado para asegurar que, sin lugar a dudas, Pablo de Aguilar ha encontrado un estilo literario propio. Lo digo después de haber leído sus únicas dos obras publicadas. Lo digo, ya de paso, deseando que haya más y que no pierdan esa personalidad propia. Creo (ahora sí) que, suponiendo que siguiese desarrollando ese mismo estilo, podría reconocerse sin dificultad entre varias novelas cuál ha sido escrita por él. Pero lo bueno que tiene desarrollar un estilo propio es cuando ese estilo es además agradable al lector. Como es lógico, al principio cuesta acostumbrarse: es algo nuevo, una combinación de palabras y de signos de puntuación que nunca antes has experimentado. En esta forma de narrar en particular llaman la atención las frases cortas, los muchos puntos y a parte, y la forma tan coloquial con la que el personaje narrador se dirige a nosotros. Pero es extraño y difícil de explicar porque, pese a parecer coloquial, al mismo tiempo resulta muy literario.

No hay descripciones detalladas, conocemos a los personajes a medida que avanza la historia y los mismos desprenden algo, llamémoslo ternura, o magia...  No sé, pero me ha ocurrido con Fulgen, sobre todo con Nanas, y ya sentí lo mismo con los personajes de Los pelícanos. Así que ahí tiene que haber algo. Es capaz de hacer todo eso a base de frases cortas, de pequeños trazos, como un cuadro impresionista lleno de puntitos (otra vez los puntitos) que son los que conforman la imagen global. 

No dejo de preguntarme qué hubiera sucedido de haberlo terminado en otras circunstancias. Pero las circunstancias fueron las que fueron, y entre el sentimiento que aportó el autor y el sentimiento que tenía yo dentro en ese momento, el final fue apoteósico. De modo que la experiencia de esta lectura no ha podido ser mejor: Intersecciones se me ha quedado grabado dentro.

Vaya, pues me ha quedado entusiasta, al final. Por cierto, la única pega que le pongo es que en una ocasión  me dio la impresión de que la historia se estancaba un poco. Ah, y una mísera errata. Os la recomiendo, por supuesto, pero no esperéis una novela al uso. Esta es distinta. Maravillosa pero distinta. Y, si os animáis, olvidad esta reseña (ojo: la reseña, ¡no el libro!); mirad el "rayo para olvidar". Mejor empezar con las expectativas a cero y que vayan subiendo exponencialmente... 

miércoles, 22 de mayo de 2013

22:22; de Dianna M. Marqués

"En la ancha avenida situada frente a mí, algún aventurero osaba conducir con lentitud su vehículo, convirtiendo la nieve sobre el asfalto en una masa marrón y sucia.
Una belleza realmente efímera, la de la nieve.
Me di la vuelta y saqué una preciosa instantánea del edificio de oficinas.
Una anciana cargada con varias bolsas de plástico me miró y sonrió al verme hacer otra nueva fotografía.
La miré, devolviéndole cortésmente  la sonrisa, mientras se alejaba por la calle.
El viento había cesado y ahora los copos caían con lentitud.
Eché un último vistazo antes de volver a mi rutina, llenando mis pulmones con el frío aire.
Un grito, precedido de un  ruido sordo, me hizo mirar en la dirección por donde se había marchado la anciana"
SINOPSIS
Para April, ya nada será igual después de perder a su padre. Rehacer su vida y encontrar el amor será algo prácticamente impensable, y menos cuando hay alguien que se empeña en añadir problemas por el camino, amenazando su felicidad. Por suerte, fuerzas desconocidas hasta el momento para ella, la ayudarán a darse cuenta de que el destino ya tiene sus planes.
Desde que conocí a Dianna a través de aNobii tenía la mosca detrás de la oreja, pero nunca encontraba el momento de leer algo suyo. Después de un tiempo volví a toparme con ella, esta vez a través de su blog. Entonces ya había escrito nuevas obras y algunas de ellas se ajustaban más a mis gustos que la primeras. Sin embargo,  he de admitir que no me animé del todo hasta que este libro apareció físicamente delante de mis narices, cuando una amiga lectora me lo prestó. Por cierto que la portada, diseñada por la propia autora, es una maravilla.

Os adelanto que no me ha decepcionado, pero tampoco me ha encantado. Los motivos son varios y personales en su mayoría. Tal vez el corte de esta novela es un poco más juvenil de lo que a mí me gusta. Pero, una cosa que me ha molestado y que tiene menos excusa, ha sido la presencia de numerosas faltas ortográficas. Se distribuían de manera curiosa, pues uno podía estar leyendo una prosa correcta durante varias páginas, y de repente se topaba con una concentración de palabras mal escritas en unas pocas líneas. Más curioso aún, un alto porcentaje de estas concentraciones se producían en los puntos más tensos de la trama. Evidentemente no he hecho un estudio estadístico; todo esto son las percepciones que he tenido y puedo estar equivocándome.

La novela tiene un buen comienzo; de hecho, antes de planear leerla eché un vistazo a las primeras líneas y despertó mi interés. Aunque pienso que la autora tiene que adquirir aún algo de destreza a la hora de escribir, me gustaron las descripciones de las calles nevadas de Barcelona y las percepciones del personaje con el que comienza la narración. También me llamó la atención la  gran cantidad de puntos y a parte; la mayoría de los párrafos constaban de una sola frase, pero eso es algo que puede o no gustar al lector (igual que puede o no gustarle, me vienen a la mente las reseñas de algunos de vosotros, el abundante uso de puntos suspensivos de Albert Espinosa).

La protagonista es una joven en la veintena que trabaja en un laboratorio de Los Ángeles, pero mantiene continuamente el contacto con su familia española. Allí la llaman April y vive en un piso con su amiga Danielle. Antes de que todo empiece a cambiar, está contenta con su trabajo y se lleva aceptablemente bien con su simpático compañero Ethan y con Steve, su jefe. Con la muerte de su padre tiene que regresar por un tiempo a España; donde vive con su madre y su hermana pequeña, y su nombre cambia a Abril. Sin embargo, la novela se centra en los hechos que se suceden tras el fatal acontecimiento, cuando April retoma de nuevo su vida y su trabajo y tiene que afrontarlo todo, pasando de ser una persona alegre por naturaleza a empezar a fingir que lo es. 

Al principio me mantuvo enganchada en una lectura agradable y entretenida. Los capítulos son cortos y sencillos de leer. Pese a que no ocurran grandes acontecimientos, tampoco se hace lenta. Es una novela de sentimientos (no hace falta que os diga que el principal es el amor) y de superación. No estoy segura de que el segundo factor esté bien tratado; en cuanto al amor, me parece que comienza magníficamente y  termina convirtiéndose en algo demasiado empalagoso de tan perfecto.

Mientras que April está aún en duelo por la muerte de su padre empiezan a sucederle cosas raras, tanto buenas como malas. Las malas, acosos y amenazas. Las buenas, grandes casualidades que parecen guiarla hacia un destino prefijado: sí, ese destino es el "amor de su vida". Esas grandes casualidades están articuladas en torno al número 22. April, como bióloga, es una persona muy cabal y no cree en estas cosas, pero llega un momento en que se hace evidente que el número 22 le está intentando decir algo. O... que alguien está intentando decirle algo a través de ese número. No puedo contaros más.

Si hay una parte de 22:22 que me ha gustado es esa idea mágica que contiene acerca de las "señales". Acostumbro a imaginar que hay determinados indicios a nuestro alrededor, ya sea en forma de coincidencias o mensajes ocultos que pasamos por alto. Esperad, no me toméis por loca todavía. Sólo es un componente de mi pensamiento mágico: me gusta creer que a veces la energía que nos rodea se comunica de alguna forma con nosotros... No sé, a veces son hechos tan simples como que el día de tu cumpleaños haga sol después de haber estado lloviendo toda la semana.

No os he hablado de la media naranja de April. No lo he hecho porque, en realidad, es tal la cantidad de candidatos que rodean a la protagonista antes de que el libro se vuelva pasteloso, que al principio no se sabe del todo con cuál va a terminar. También es muy graciosa la forma en la que se desarrolla la relación con él, y el chico es un encanto, pero sólo hasta que empieza a transformarse en la perfección completa desde (casi) todos los puntos de vista. 

Y después de una primera mitad bastante respetable y una segunda mitad tan solo aceptable, acontece el final. Para qué negarlo, pese a no ser una maravilla, me sorprendió. He de admitir que hay ahí un juego de palabras muy ingenioso

En definitiva, recomiendo este libro a quien le gusten este tipo de historias, ni más ni menos. Una mezcla de amor, con una pizca de humor, otro tanto de tragedia, e incluso suspense, personificado en la figura del misterioso acosador al acecho (recordad lo de la cantidad de candidatos que mencionaba).

lunes, 20 de mayo de 2013

Reinventarse: tu segunda oportunidad; del Dr. Mario Alonso Puig

"Hay personas que reaccionan inmediatamente con ira ante la más mínima provocación. Hay seres humanos que experimentan profundos sentimientos de culpa sencillamente cada vez que ocurre algo doloroso, aunque ellos no tengan nada que ver. Es importante saber que muchas de estas emociones no son nada más que patrones automáticos de respuesta, puros automatismos que hemos reforzado una y otra vez a lo largo de los años. Ahora quiero que el lector se imagine a las células de un cuerpo humano continuamente sometidas a ese aluvión de hormonas relacionadas con la ira o la culpa. La membrana va a necesitar desarrollar un mayor número de receptores, de puertas de entrada, ante la llegada de tantas moléculas. Es como si la propia célula se acomodara a este entorno químico y de esa manera se convirtiera en una célula con sentimientos de ira o de culpa. No cabe duda de que esto podría tener una repercusión en la manera en la que va a funcionar esta célula, en los genes que se van a expresar y en los que no."
SINOPSIS 
El Dr. Mario Alonso Puig nos ofrece un mapa con el que conocernos mejor a nosotros mismos. Poco a poco irá desvelando el secreto de cómo las personas creamos los ojos a través de los cuales observamos y percibimos el mundo. Son estos ojos los que tantas veces hacen que nos enfoquemos en las culpas del pasado y no en las posibilidades del futuro. El futuro que este libro nos permitirá afrontar con una nueva mirada.
Temo que la palabra autoayuda, que no me queda otra que escribir, os espantará a algunos de vosotros (como tal vez haría conmigo). Siendo estrictos, esto no es del todo un libro de autoayuda. Y diréis: "¿por qué? ¿porque aparece la palabra Dr. delante del nombre del autor?" El que sea un médico el que lo escribe no asegura que  vaya a ser algo científico. Y, pese a que está apoyado en la ciencia y ello se evidencia en varias ocasiones, a mí me ha dejado un sabor a autoayuda más que a ciencia.

A decir verdad, no es este un libro que pueda adjetivar como imprescindible. Tampoco me ha dejado huella. Si bien es cierto que lo que cuenta puede resultar interesante, que se lee fácilmente y que en ningún momento me ha resultado tedioso. Si lo he leído ha sido porque una persona me lo prestó, de forma desinteresada y con toda la ilusión. Ilusión que yo compartí pues me sorprendió que, pese a la poca relación que me unía a ella, tuviera a bien confiármelo. 

Durante toda la lectura también experimenté la continua sensación de haber leído aquello en alguna parte. Hubo algún fragmento que me recordó a El cerebro social, un libro de divulgación científica reseñado en el blog, muy recomendable por cierto para los curiosos del cerebro humano.

Creo que, pese a que me haya dado poca cuenta, de forma subrepticia Reinventarse me ha aportado algo, aunque fuese en el periodo de tiempo que estaba leyéndolo. A veces tengo una vida algo estresante (o yo misma me estreso) y tuve la sensación de que me ayudaba a mantener la calma y tomarme las cosas con más tranquilidad. 

Pero no todo trata de combatir el estrés. También nos habla, por ejemplo, de saber comprender y respetar a los demás, controlándonos en las situaciones en que sentimos unas ganas irrefrenables de "atacar" al prójimo. Es una parte que me gustó especialmente, aunque a veces se enfoca de una forma visiblemente religiosa, pero son ideas que se pueden extrapolar a cualquier ámbito. 

Con solo 177 páginas, está dividido en capítulos cortos, cada uno de los cuales se centra en una temática. En ellos el autor parece hablarnos de tú a tú y nos transmite las ideas de una manera clara y fácil de leer. Entre párrafo y párrafo se intercalan recuadros que destacan las sentencias más importantes del texto, así como un resumen de una frase al final de cada capítulo. Además, una de las cosas más entretenidas son las anécdotas o cuentos populares que de vez en cuando emplea el autor para ejemplificar sus testimonios.

Desde luego, no me atrevería a recomendarlo a alguien a quien la palabra "autoayuda" le cause alergia. No obstante me consta que es un libro que, en menor o mayor medida, ha contribuido a ayudar a algunas personas a salir adelante. Y, pese a que para mí no ha supuesto una gran lectura, si ha llegado a mis manos ha sido gracias al boca a boca, que ya es algo meritorio.


sábado, 18 de mayo de 2013

Danza de dragones; de George R.R. Martin

"Los hombres viven sus vidas atrapados en un presente eterno, entre las nieblas de la memoria y el mar de sombras, que es todo cuanto conocemos de los días que vendrán. Hay mariposas que viven toda su vida en un solo día, pero para ellas, ese pequeño espacio de tiempo dura tanto como para nosotros los años y las décadas. Un roble vive hasta trescientos años; una secuoya, tres mil. Un arciano puede vivir indefinidamente si nada lo daña. Para ellos, las estaciones son como el revoloteo de las alas de una mariposa, y el pasado, el presente y el futuro son lo mismo."
SINOPSIS
Daenerys Targaryen intenta mitigar el rastro de sangre y fuego que dejó en las Ciudades Libres al erradicar la esclavitud en Meereen. Mientras, un enano parricida, un príncipe de incógnito, un capitán implacable y un enigmático caballero acuden a la llamada de los dragones desde el otro lado del mar Angosto, ajenos al peligro que se cierne sobre el Norte, y que solo las menguadas huestes de uno de los reyes en discordia y la Guardia de la Noche se aprestan a afrontar.
Se me hace muy difícil enfrentarme a esta reseña. Está claro que no podré ser objetiva con ella, porque a mí ya me tienen ganada este señor y su saga Canción de hielo y fuego. Me puede contar lo que quiera acerca de sus personajes, que yo me lo leeré como una niña buena y me gustará igual. Bueno, a lo mejor no sirve cualquier cosa, pero sí es cierto que los seguidores de esta saga estamos tan metidos en ella, en su universo y entre sus personajes, que ya no sirve eso de "¿y a mí que me importa lo que le está pasando a este?". Cualquier cosa importa, no sé si me entendéis. Cuando conoces tanto a alguien, se ve ampliado el rango de hechos de su vida que te importan. Es tu amigo... o tu enemigo. O, simplemente, aún estás deseando conocerlo mejor.

Por eso no me importa que este libro de más de mil páginas termine casi  igual que como empezó. Casi, ¿eh? No del todo, que algo pasa. 

El libro comienza con intriga desde la primera, primerísima página: la portada. Sí, una espectacular portada que promete... algo que no sé si llega a ofrecer. Muchos creen que es un spoiler muy grande. ¿Lo es? Lo sabrás, lector, si haces lo propio con este libro. Es entretenido ir siguiendo las aventuras de Daenerys (uno de los personajes con los que más disfruto) y estar continuamente preguntándose, ¿será ahora lo del dragón?, ¿será entonces lo del dragón? Hasta terminar pensando, ¿cuándo narices llega lo del dragón? Hasta que llega, y lo tienes que leer aunque sea mientras caminas por la calle sin mirar por donde vas. Sí, bueno, esperaba más. Pero Dany montada en un dragón es Dany montada en un dragón. Emocionante ya de por sí. Y lo que viene después... ya es más criticable. Si no fuera por eso de que me importa cualquier cosa que les pase a los personajes, la despedida de este en concreto es larga, lenta y un pelín decepcionante.

Y mi otro favorito: Tyrion. A él sí, le pase lo que le pase, a él sí que le sigo hasta el fin del mundo (que a este paso llegará ahí). Tenía un poco de miedo con el Tyrion de Danza porque había oído que no era el de siempre, que decepcionaba. Yo no lo veo así: claro que es distinto, tenía que serlo por la fuerza después de todo lo que le ha pasado y le sigue pasando. Pero pienso que su cambio está más que justificado y que no es tan drástico. No, no me ha decepcionado en absoluto; aunque sí que lo ha hecho, una vez más, la lentitud con la que avanzan los acontecimientos, el no ver llegar determinados momentos que uno espera que lleguen. El tener que esperar la llegada de los Vientos de invierno... 

Tal vez, la trama que más novedades ha mostrado ha sido la de Bran. No me esperaba para nada la aparición de SPOILER los hijos del bosque, con su peculiar fisionomía que me dejó fascinada, o ese extraño ser-árbol... FIN DEL SPOILER. Si bien es cierto que tampoco hay muchos capítulos, sí que introduce elementos nuevos e interesantes. Más complejidad para una historia que cada vez se enreda más, en especial a esa especie de competición entre dioses/religiones que... ¿podría ser el verdadero eje de la saga?

Pero una de las cosas que más sorprende es la aparición repentina de cierto personaje que da un giro inesperado a los acontecimientos. ¿Será verdad? Las malas lenguas dicen que es otro de los trucos de los conspiradores que rondan el Trono de Hierro. Y pensar en ellos me hace recordar el final de Danza de dragones, un final que esperaba temerosa de que no estuviera a la altura y que, pese a no ser perfecto, consiguió sorprenderme lo suficiente como para dejarme cierto grado de satisfacción

En fin, que esto es muy difícil. Cada uno de los personajes cuenta con momentos determinantes que marcan sus vidas de manera más o menos importante. Pongo de ejemplo a Cersei. Mencionaría tantas cosas... pero soltaría un spoiler detrás de otro. Es sin duda un libro para hablar de lector a lector. Para elaborar mil y una teorías y más. Y es que si algo tiene Canción de hielo y fuego, es que da para especular y desmadejar hilos y ver cómo pueden unirse de la mejor manera. Cosa que se me da fatal, aunque hay quien descubre interesantes conexiones. Hay tanto escondido entre las letras...


Pese a la pega del lento avance de los acontecimientos, para mí sigue siendo  un:

jueves, 4 de abril de 2013

Vuelve Gálora, dispuesta a atrapar lectores con sus enredaderas

Empezaba esta entrada sin saber cómo, así que lo primero que he hecho ha sido volver atrás en la rueda del tiempo del blog, y cuál ha sido mi sorpresa al comprobar que hace ya un año que os hablé por primera vez de Gálora. Es curioso, primero, por la coincidencia de fechas, y segundo, porque una vez más me vuelvo a sentir engañada por mi percepción del tiempo, que para algunas cosas pasa tan rápido.

Gálora es el personaje de un libro muy especial para mí (que tuve ocasión de verlo salir a la luz), pero aún más especial para su autora, Lourdes  T. Castillo, que con él ha intentado introducirse por vez primera en el fascinante pero difícilmente accesible mundo de los escritores. La última vez que os hablé de Gálora fue AQUÍ, y os contaba cómo Lourdes, después de ser rechazada por varias editoriales, había emprendido la aventura de autopublicar. Vendió un buen número de ejemplares entre amigos y conocidos. Incluso, el día en que presentó oficialmente su obra en una tetería de Madrid, hubo algún curioso que se acercó a pedir un ejemplar. Fueron tiempos llenos de ilusión, pero aún no había llegado lo mejor. 
Gálora (versión autopublicada) en un escaparate.
Lourdes autopublicó su libro, Gálora. Ojos de fuego, en papel, y estuvo además cerca de pasar a formar parte de la tan nombrada "generación Kindle". Sin embargo, en el último momento se presentó rezagada la respuesta de la editorial Alberto Santos, que estaba dispuesta a darle una oportunidad, y los planes cambiaron. Los planes y un poco también la vida de Lourdes, que relató emocionada en su blog lo que la noticia significaba para ella: a veces las lágrimas no son tan amargas...

Así pues, Gálora dejó de mostrarse públicamente y no se supo nada de ella... hasta hoy. Ahora, vuelve a la carga con un look renovado, deseando atrapar lectores entre sus enredaderas. Yo os invito a que la conozcáis, porque os llevará por mundos nuevos, y tan bellos como poblados por criaturas muy vivas, y más humanas de lo que su aspecto físico pudiera hacer creer...

Imagina un mundo en el que toda la superficie del planeta es un mar infinito. Donde los inmensos árboles que crecen por encima del nivel del agua, recubren su totalidad. En el que el amanecer se transforma en un continuo atardecer sin noche. Un lugar en el que sus habitantes viven en las copas y en las raíces de los árboles que crecen sobre el nivel del mar. Tan solo dos civilizaciones, destinadas a enfrentarse.

Pero en este horizonte hermoso, hay algo que nadie sabe. Un secreto sentenciado. En su interior, una oscuridad suprema espera ser liberada. Presa en un triángulo formado por tres árboles que crecen como uno solo, ha conseguido introducirse en la sangre de la joven destinada a ser la única maga del mundo de Círax.

Gálora se verá forzada a enfrentarse contra una poderosa fuerza oscura que hará lo imposible por hacerse con el poder. Una oscuridad, que surge de su interior...

El día en que estalla una guerra civil entre los habitantes de las copas, se verá exiliada de su propio mundo. Más allá de donde cualquiera puede llegar, aparecerá en el Continente, donde dos reinos se disputan el territorio en una guerra ancestral.

En este inhóspito mundo, desconocido totalmente para ella, conocerá a un hombre con el que sentirá una inexplicable conexión. Barlan el Maldito, el rey del desierto rojo, querrá dominarla para hacerse con el poder. Pero lo que no saben, es que la atracción que sienten el uno por el otro, les hará olvidarse de todas las guerras que tienen que vivir. Su amor será inesperado. Imposible. Mágico. Y es que no hay nada más peligroso que un amor entre dos personas, que representan la muerte.

La novela ya está editada pero aún no ha salido al mercado; sin embargo, podéis adquirirla en preventa a un precio más bajo, ahorrando 5,5 euros, ¡y sin gastos de envío!
¿Cómo? En este enlace

Me despido, esperando traeros pronto más noticias de las andanzas de Gálora y su creadora, Lourdes.
Lourdes hablando de su novela
en "El café de la lluvia"